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Premio Nobel de Literatura 2023 para el autor noruego Jon Fosse

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La Academia Sueca concede el Premio Nobel 2023 al escritor noruego Jon Fosse, “por sus obras de teatro innovadoras y su prosa que dan voz a lo indecible”.

En un comunicado, la academia señala que el autor “presenta situaciones cotidianas que son instantáneamente reconocibles en nuestras propias vidas”.

“Su radical reducción del lenguaje y su acción dramática expresan las emociones humanas más poderosas de ansiedad e impotencia en los términos más simples”, menciona.

“Es gracias a la capacidad del laureado Jon Fosse para evocar la pérdida de orientación del hombre, y cómo esto, paradójicamente, puede proporcionar acceso a una experiencia más profunda y cercana a la divinidad, que ha llegado a ser considerado un gran innovador en el teatro contemporáneo”, apunta la academia.

Jon Fosse, escribe novelas muy reducidas a un estilo que se conoce como “minimalismo Fosse”.

Esto se puede ver en su segunda novela, Stengd gitar (1985), cuando Fosse presenta una desgarradora variación de uno de sus temas principales: el momento crítico de la irresolución. Una joven madre sale de su departamento para tirar basura por el vertedero, pero se queda fuera con su bebé todavía dentro.

Foto: Premio Nobel

Con informacion de: Aristegui Noticias

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Educación

Jonás Cuarón y el otro rostro de la migración: Un migrante no es un número, es una historia que merece ser contada.

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El Confesionario

Por Ray Zubiri

Con humor, romance, boxeo y libros, el cineasta mexicano apuesta por una mirada distinta sobre la migración en Campeón Gabacho, una película que convierte los golpes de la vida en una historia de resistencia, esperanza y comunidad. En una charla que tuve con el cineasta, nos habla de Liborio, de la importancia de la educación y de por qué nadie debería pelear solo.

Hay historias que comienzan con un sueño y otras que comienzan con un golpe. La de Jonás Cuarón tiene algo de ambas. Hijo del reconocido cineasta Alfonso Cuarón, Jonás ha construido su propio camino detrás de las cámaras, demostrando que el talento puede heredarse, pero la identidad artística se conquista.

Nacido en 1981 en la Ciudad de México, es director, guionista y editor. Estudió en Vassar College, en Nueva York, y debutó en el cine con Año Uña (2007), proyecto en el que asumió las funciones de dirección, escritura y edición. Posteriormente colaboró con su padre en el guion de Gravity (2013), producción que obtuvo reconocimiento internacional y llevó a Alfonso Cuarón a ganar el Óscar como Mejor Director. En 2015 presentó Desierto, protagonizada por Gael García Bernal y Jeffrey Dean Morgan, una película que abordó la migración en un contexto de tensiones políticas entre México y Estados Unidos.

Ahora, Jonás vuelve a poner sobre la mesa este tema con Campeón Gabacho, una historia que se aleja de los discursos convencionales para recordarnos que detrás de cada persona migrante existe una vida, una personalidad, sueños, amores y una enorme capacidad para levantarse.

Y es precisamente ahí donde comienza nuestra conversación. Porque si algo tiene esta película es que no pretende que miremos a los migrantes desde la distancia, sino que nos metamos en sus zapatos, conozcamos sus emociones y entendamos que, antes que una estadística, son seres humanos.

En Campeón Gabacho, Jonás Cuarón nos presenta a Liborio, interpretado por Juan Daniel García Treviño, un joven mexicano que llega a Estados Unidos buscando una oportunidad para cambiar su destino. Sin embargo, el camino no será sencillo: enfrentará prejuicios, golpes, dificultades y una realidad que muchas veces parece empeñada en derrotarlo. Pero Liborio tiene algo que no se compra ni se consigue fácilmente: resiliencia.

Le pregunté a Jonás qué fue lo que lo atrapó de la novela de Aura Xilonen, en la que está basada la película, y qué buscaba conservar al llevarla a la pantalla. Su respuesta tiene mucho que ver con la esencia de esta historia: «Lo que me apasionó de la novela desde que la leí era lo divertida que es (…) lo esperanzadora que es su trama».

Y es que, aunque Liborio atraviesa circunstancias complicadas, el personaje no está construido únicamente desde el sufrimiento. Tiene humor, irreverencia, imaginación y una manera muy particular de enfrentar la adversidad. Jonás explica que una de las claves fue conservar esa personalidad durante todo el proceso cinematográfico: «Es una trama muy padre de alguien que, pues, no tiene nada, la vida se lo ha madreado, pero a partir de una resiliencia increíble como personaje (…) se para en alto y empieza a pelear por ellos».

Uno de los elementos más interesantes de Campeón Gabacho es la presencia de los libros. No aparecen como simples objetos de utilería, sino como herramientas que alimentan la imaginación, abren posibilidades y ayudan a construir un futuro. Durante nuestra charla le comenté a Jonás algo que me pareció especialmente significativo: la película coloca a la educación y a la lectura en un lugar fundamental. Liborio encuentra en los libros una manera de imaginar otros mundos y, posteriormente, comparte ese conocimiento con los niños de su comunidad mediante una pequeña biblioteca que comienza con apenas cuatro ejemplares y va creciendo.

Porque sí, en una época en la que pareciera que todo se resuelve con un video de quince segundos, encontrarnos con una película que reivindica el valor de la lectura resulta refrescante.

Le pregunté qué importancia tenía este elemento en la historia y su respuesta fue contundente: «La novela y la película enseñan esta imaginación que tiene Liborio». Para Cuarón, los libros nutren la imaginación del protagonista, pero también permiten descubrir su dimensión humana. «Liborio es como toda persona, un poeta que se enamora, que tiene sueños, que tiene ilusiones».

Y aquí hay una reflexión que vale la pena llevarnos a casa: la educación no solamente sirve para aprender datos o aprobar exámenes; también nos permite imaginar posibilidades que antes parecían imposibles.

Otro de los grandes aciertos de la película es mostrar que nadie sale adelante completamente solo. En su recorrido, Liborio encuentra una comunidad que lo recibe, lo acompaña y le ofrece algo que quizá había buscado durante mucho tiempo: un lugar al cual pertenecer.

En la historia participan figuras fundamentales interpretadas por Rubén Blades y Dolores Heredia, quienes representan esa red de apoyo que transforma la vida del protagonista. Sobre este punto, Jonás me compartió una de las ideas más conmovedoras de la película: la comunidad no solamente ayuda a Liborio, también encuentra en él una inspiración.

«No está peleando solo, está peleando con todo el apoyo de una comunidad», explica. Y agrega una reflexión que resume buena parte del espíritu de la cinta: Liborio termina convirtiéndose en un símbolo para quienes también han recibido golpes de la vida.

Hay una frase que destaca en la historia y que funciona casi como una lección para cualquier persona que esté atravesando una dificultad: «Estás peleando por todo aquel que ha sido golpeado por la vida».

¡Qué poderosa manera de entender la solidaridad! A veces creemos que salir adelante es una tarea individual, pero basta mirar alrededor para descubrir que nuestros logros también están construidos con el apoyo de quienes nos tendieron la mano cuando más lo necesitábamos.

Como cineasta, Jonás Cuarón enfrenta un desafío que va más allá de contar una buena historia: conseguir que el espectador conecte emocionalmente con sus personajes y, después, se cuestione aquello que quizá daba por hecho. Le planteé qué consideraba más difícil: emocionar al público o conseguir que, después de ver una película, reflexione sobre algún tema.

Su respuesta fue muy clara: «Creo que no se puede lograr nada si no logras generar esa emoción primero». Una declaración que explica buena parte de su apuesta cinematográfica. Para Jonás, antes de transmitir un mensaje es necesario construir una conexión con el espectador. Por eso Campeón Gabacho apuesta por el humor, el romance, la aventura y una buena dosis de emociones. No quiere ser una película que únicamente hable de migración, sino una que nos permita conocer a las personas que viven esa experiencia.

Y eso importa mucho en tiempos en los que el discurso político suele reducir a los migrantes a cifras, fronteras y estadísticas. Sobre el mensaje que espera dejar en quienes vean la película, Jonás lo expresa de una manera que merece subrayarse: «Demuestra mucha humanidad y que ser migrante no es solo ser un número, sino que tienes una identidad».

Incluso destaca que las personas migrantes aportan riqueza cultural a las comunidades que las reciben, algo que frecuentemente queda fuera de las conversaciones dominadas por el miedo y los prejuicios.

Llegamos a una de las preguntas que más me interesaba hacerle. En este espacio nos lee una audiencia diversa, particularmente jóvenes que enfrentan sus propios retos. Por eso quise llevar la conversación más allá del cine. Le pregunté qué le diría a quienes sienten que ya recibieron el knockout, que están en el suelo y que la vida prácticamente les está contando los últimos segundos.

También le pregunté si alguna vez había experimentado esos momentos en los que parece que todo está en contra. Su respuesta fue personal y reveladora. Jonás habló de sus hijos y de cómo ellos representan una motivación fundamental cuando aparecen los obstáculos.

«En cualquier momento que la vida me llega a estresar, que llega algo a ser un gran obstáculo, pues yo (…) no hay nada más que con esa emoción de Liborio de seguir adelante, pues de ver que lo tienes que hacer por ellos».

No necesitó una fórmula mágica ni una frase motivacional de calendario. Habló de algo mucho más profundo: encontrar motivos para continuar, recordar a quienes dependen de nosotros y entender que nuestra lucha puede tener un significado que va más allá de lo individual.

Porque levantarse no siempre significa que uno sea invencible; a veces significa que todavía hay alguien por quien vale la pena intentarlo.

Campeón Gabacho, escrita y dirigida por Jonás Cuarón, con guion de Aura Xilonen y el propio director, está protagonizada por Juan Daniel García Treviño, Leslie Grace, Rubén Blades, Eddie Marsan, Rosario Dawson y Dolores Heredia. La producción cuenta además con una propuesta musical que reúne canciones e interpretaciones de artistas como Maluma, Alemán, Santa Fe Klan, Anitta, Grupo Frontera, Los Tigres del Norte y Rawayana, entre otros.

Después de conversar con Jonás Cuarón queda claro que Campeón Gabacho no es solamente una historia sobre migración o boxeo. Es una invitación a mirar al otro sin prejuicios, a reconocer el valor de la educación, a entender la importancia de la comunidad y, sobre todo, a no perder la capacidad de levantarnos.

Me quedo con una idea que atraviesa toda la conversación: todos, en algún momento, hemos sentido que la vida nos ha puesto contra las cuerdas. Algunos hemos tenido la fortuna de encontrar una mano que nos ayude a levantarnos; otros todavía están buscando esa comunidad que les recuerde que no están solos.

Y quizá ese sea el verdadero campeonato que tenemos que ganar: no dejar de luchar, pero tampoco olvidar que hay otras personas peleando a nuestro lado. Porque, como nos recuerda esta historia, la vida puede golpearte muchas veces, pero no tiene por qué definirte el último golpe.

¡No se pierdan Campeón Gabacho?

La columna de esta semana ha terminado pueden ir en paz.

¡Escúchenme! de lunes a viernes en el programa donde hacemos entretenimiento educativo y siempre aprendemos algo nuevo De Todo Un Poco con seguro servidor de 10 a 11 de la mañana en Radio BUAP 96.9 FM.

Contacto: rayzubiri@yahoo.com.mx  Redes Sociales: @RayZubiri

Si usted es un medio de comunicación y se pregunta si puede publicar esta columna en su medio, ¡la respuesta es sí! Solo asegúrese de dar el crédito adecuado a www.revistapuebla.com y al autor.

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Educación

Preservan estudiantes BUAP tradición mexicana de Día de Muertos

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  • Los alumnos de la Preparatoria Benito Juárez García realizaron dos monumentales ofrendas.
  • Alumnos del turno matutino y vespertino de la preparatoria Lic. Benito Juárez García realizaron dos monumentales ofrendas para conmemorar el Día de Muertos en su unidad académica. 
  • María Inés Antonio Villanueva, directora de este centro educativo, señaló que esta exposición nace de la inquietud por preservar la cultura y motivar en los estudiantes el orgullo por su identidad.
  • En el evento se exhibieron los trabajos de los estudiantes realizados en el taller “Pintura al óleo”, iniciativa de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura (VEDC), que busca impulsar el talento de los preparatorianos, quienes se mostraron emocionados desde la primera sesión de este espacio.
  • Asimismo, participaron los integrantes de danza folclórica de esta unidad académica, quienes montaron la demostración con una serie de bailes tradicionales.

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Educación

“Un legado lleno de color: Instituto Alabama dedica su ofrenda a Pedro Linares López”

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Con una explosión de color, imaginación y tradición mexicana, el Instituto Alabama presentó su ofrenda de Día de Muertos 2026 dedicada a Pedro Linares López, el maestro cartonero originario de la Ciudad de México y creador de los alebrijes.

Este año, la comunidad escolar decidió rendir homenaje al artesano que transformó un sueño en patrimonio cultural. La ofrenda, montada por alumnos, docentes y padres de familia, estuvo custodiada por alebrijes monumentales elaborados con técnica de cartonería — papel, cartón, engrudo y estructuras de alambre — pintados con los colores vibrantes que caracterizan a estas criaturas fantásticas.

Los alebrijes son seres imaginarios conformados por elementos fisonómicos de animales diferentes, una combinación de varios animales reales y fantásticos. Su historia comenzó en 1936, cuando Pedro Linares López, cartonero del barrio de La Merced, enfermó gravemente a los 30 años y cayó en un profundo sueño.

Según su propio relato, soñó con un bosque apacible con árboles, rocas y animales que de pronto se convirtieron en criaturas extrañas: vio un burro con alas, un gallo con cuernos de toro y un león con cabeza de perro. Todos gritaban al unísono una sola palabra: “¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!”

Al despertar — cuenta la leyenda, en medio de su propio velorio — decidió darle vida a esa visión con su habilidad como cartonero. Con el tiempo, su obra llegó a manos de Diego Rivera y Frida Kahlo, fue llevada a exposiciones en Estados Unidos y Europa, y en 1990 le valió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en la categoría de Artes y Tradiciones Populares.

En la tradición actual del Día de Muertos, los alebrijes se han convertido en guías espirituales que acompañan a las ánimas en su regreso, por su naturaleza híbrida entre lo terrenal y lo celestial.La ofrenda del Instituto Alabama integró ese simbolismo: cada grupo elaboró su alebrije como guardián, colocando en el altar elementos tradicionales — cempasúchil, pan de muerto, fotografías y papel picado — junto a carteles donde los alumnos explicaron qué animal combinaron y qué significa.

Con esta dedicatoria las directoras del Instituto Alabama Ángela Alonso Martínez del plantel 1 y Georgina M. López del plantel 2 refrendan su compromiso de mantener vivas las tradiciones mexicanas, enseñando a las nuevas generaciones que el arte popular es también una forma de honrar la memoria.

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