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Dimos todo lo que teníamos que dar, el resto lo puso Dios: Álvaro Mangino Shmid.
Published
3 años agoon
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admin
*Todos tenemos una cordillera que subir en nuestras vidas y la resiliencia hay que aplicarla en cada momento, el mensaje de los sobrevivientes del “Milagro de los Andes”.
Claudia Corza.
El 12 de octubre de 1972 un equipo de rugby con jóvenes entre los 19 y los 24 años y otras personas, algunos amigos y familiares partieron rumbo a Chile, el 13 de octubre pernoctaron en la ciudad de Mendoza en Argentina y al día siguiente tomaron el avión que, por un error del copiloto se estrellaría en la cordillera de los Andes cuya elevación es de 4500 metros sobre el nivel del mar, el acontecimiento que se conoce mundialmente como: El milagro de Los Andes.
Esos son los hechos que narra el libro “Memorias de los Andes”, escrito por José Luis “Coche” Inciarte y que presentaron en el Colegio Esparza de Puebla plantel sur, Ánvaro Mangino Schmid uno de los sobrevivientes, Vinicio López Terrones el editor de la publicación en México y Raymundo Zubiri director de Revista Puebla, medio organizador del evento.
En su primera intervención López Terrones dijo que el objetivo de la presentación era rendir un homenaje a los 16 sobrevivientes que durante 72 días en condiciones estuvieron en condiciones extremas. Agregó que esta era una misión especial, del libro editado en el 2022, por su mensaje y cuya lectura, a diferencia de los otros libros que se han escrito entorno a estos hechos, está orientada a encontrarle sentido a la tragedia. A ese ¿para qué?, así como en los valores qué hay en esta historia.
Dijo: “allá arriba, encontraron valores muy importantes, que todas las personas podemos ejecutar en nuestra vida diaria, como la solidaridad, la resiliencia que es incluso una palabra difícil de pronunciar, pero que significa poder sobreponernos a la tragedia”.
Como parte de la presentación se proyectaron ante el público presente, integrado principalmente por estudiantes de este colegio el corto documental “Inexplicable” de History Channel, así como el video en el que se muestra cómo se hizo la edición mexicana de este libro.

El vuelo que abordaron fue el 571, que pertenecía a la Fuerza Aérea Uruguaya, de las 45 personas a bordo, al choque del avión sobrevivieron 25 pasajeros, las condiciones adversas cobró la vida de nueve pasajeros más durante los siguientes días. 16 fueron quienes sobrevivieron. En el video algunos sobrevivientes narran lo que pasaron, así como sus pensamientos y emociones, pasando de la incredulidad, a la sorpresa, la resiliencia, al trabajo en equipo, a la sobrevivencia.
“No tuvimos que decidir ser un equipo, ¡éramos un gran equipo”. Esa fue la diferencia, dice un sobreviviente en el video. Otra voz más señala que en esas condiciones, “te vas debilitando física y espiritual que no te das cuenta que te estás muriendo. “Nos salvamos porque no sabíamos que era imposible”. El pensar en sus familias y la fe en Dios les dio la fuerza para sobrevivir.
La presentación fue un conversatorio con las y los estudiantes, así como con docentes y la comunidad que asistió, con preguntas y respuestas, ante el asombro de estar con alguien que vivió esos momentos y que hoy comparte esa experiencia 51 años después.
A través de una radio que pudieron conectar se esteraron que se les daba por muertos, ahí, compartió Álvaro de dieron cuenta que tenían que salvarse por sus propios medios. El mensaje, rescatarte a ti mismo con la certeza y la fe en Dios. La fe fue el primer mecanismo que utilizaron para sobrevivir, así como sus familias y las ganas de vivir.
“Hicimos un compromiso muy grande entre nosotros, de defender nuestras vida”, expresó Álvaro Mangino Shcmid. Renunciar y entregar, hubo un desprendimiento de lo material. “Generamos Grupo un de pertenencia que sigue vigente”.
“En la vida se puede lograr lo que quieras, no pienses que no lo puedes lograr”, dijo contundente. Trabajar en equipo los salvó, trabajaron en equipo aun sabiendo que no todos sobrevivirían, trabajaron por un bien común.
Agregó. “¡Luchen, reconozcan su fuerza, trabajen en equipo!”. Exhortó a Superar el miedo, al respecto señaló: “tuvimos la capacidad de controlarlo y eso te fortalece. Dimos todo lo que teníamos que dar, el resto lo puso Dios”, confirmando la importancia y el papel decisivo que tuvo su fe.
¿Qué les sostuvo?, ¿qué hacer en una tragedia? Explicó que en la vida viviremos momentos de dificultades y de no dificultades y dijo que lo que ayuda en los momentos de dificultades es el acordarse de las cosas buenas.
Compartió también el que cada uno de los sobrevivientes cumplió un rol específico, así como la manera en la que utilizaron los medios que tenían para sobrevivir, como hicieron para poder derretir la nieve y poder beber agua, él, era el encargado de racionar esa agua y cumplir con otras actividades aún con una pierna rota.

En entrevista exclusiva para Revista Puebla, reiteró la importancia de la resiliencia y la fuerza para vivir, narró: “cuando perdimos la esperanza que nos vinieran a buscar, fue un golpe fuerte, yo siempre digo que siempre tuvimos esa mentalidad y usar esa resiliencia que teníamos de nuestras familias para poder superar todas las adversidades que se nos fueron presentando y en lugar de destruirnos nos daba más fuerza”.
¿Trabajaron con solidaridad y en equipo aun sabiendo que no todos iban a sobrevivir?
“Sí, sabíamos que habían algunos que iban a morir o no, no sabíamos quién se iba y quién se quedaba, Nunca esperamos lo de la avalancha que fue un golpe bajísimo, en este caso es una de las cosas que yo más resalto, que a pesar de todo el miedo que teníamos que era un miedo de todos los días, ese miedo nos daba de alguna manera la fuerza para seguir adelante y de ahí fuimos buscando los recursos que teníamos internamente o externamente para sobrevivir cada uno de esos días”.
¿Cómo superar el miedo y encontrar esos recursos internos para sobrevivir ante las adversidades de la vida?
“En tu cabeza. El poder de la mente es el poder más fuerte que tenemos. Tú elegís si querés morir o querer vivir. Si tu elegís querer vivir es difícil, pero aferráte a la vida y luchá por ello”, finalizó.
Por su parte Vinicio López Terrones, el editor del libro en México, también en entrevista nos habló de la resiliencia y el mensaje de los sobrevivientes en este texto.
Explicó: “Resiliencia es una palabra muy difícil de pronunciar, muy difícil de entender y muy difícil aplicar ahora está de moda. La resiliencia y se refiere a la capacidad que tenemos todos los seres humanos de reinventarnos, de poder salir adelante en cualquier circunstancia, en cualquier cordillera, como los sobrevivientes de los Andes lo mencionan, todos tenemos una cordillera que subir en nuestras vidas y la resiliencia hay que aplicarla en cada momento de nuestras vidas y se puede. El mensaje que tienen Álvaro Mangino y José “Coche” para compartirnos es que se puede y que depende de nosotros”.
Por último destacó la relevancia del libro escrito por José “Coche” quien falleció hace un par de meses, “el testimonio de “Coche” es el de una persona que escribió el libro a los 69 años, pero que vivió la experiencia a los 24, esos 50 años hicieron que pudiera madurar todo lo sucedido de una manera que ahora lo vierte en conceptos filosóficos muy importantes que ninguna otra lectura los tiene. Además “Coche” era una persona muy espiritual, muy humana, pero además vierte todos esos principios y valores con una experiencia de 50 años de haber vivido los hechos”.
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Educación
La FCCom destaca por su trabajo dentro y fuera de las aulas: Rectora Lilia Cedillo
Published
22 horas agoon
5 de noviembre de 2026By
admin
La Facultad de Ciencias de la Comunicación (FCCom) de la BUAP se distingue por su trabajo dentro y fuera de las aulas, lo que permite la inserción de sus estudiantes y egresados en el mercado laboral y en los distintos espacios para la realización de prácticas profesionales y servicio social, aseguró la Rectora Lilia Cedillo Ramírez.
En el Primer Informe de Labores de la directora Verónica Vázquez Valdés, la Rectora externó que este informe da cuenta del crecimiento de la facultad en materia docente y de investigación, con la integración de sus profesores en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), en el Padrón de Investigadores de la institución y perfil deseable Prodep, lo cual habla de su congruencia con las labores sustantivas de la institución.
En su mensaje ante el Consejo de Unidad Académica, Verónica Vázquez Valdés compartió los avances y resultados del último: procesos más empáticos, atención de las necesidades de esta comunidad, acompañamiento y escucha de todas las voces, alineados a cuatro ejes estratégicos.
Por medio de un video, se informó de la oferta educativa de tres licenciaturas en diversidad de modalidades y cuatro posgrados, los cuales integran una matrícula de 3 mil 786 y 52 estudiantes, respectivamente. La planta docente la conforman 82 profesores, de ellos 24 son integrantes del SNII, 29 tienen perfil Prodep y 23 son parte del Padrón de Investigadores de la institución.
Para fortalecer los canales de atención se estableció un programa de diálogo con la directora, un plan de rescate de titulación y con la integración de TV BUAP y Radio BUAP se ampliaron los canales de experimentación fuera de las aulas.
Igualmente, la directora notificó el fortalecimiento de la actividad científica a través de seis cuerpos académicos, cuatro grupos de investigación, 10 proyectos internos, 19 artículos indizados, 30 capítulos de libros, siete proyectos VIEP y la participación en 10 redes académicas.
Educación
Jonás Cuarón y el otro rostro de la migración: Un migrante no es un número, es una historia que merece ser contada.
Published
3 días agoon
3 de noviembre de 2026By
admin
El Confesionario
Por Ray Zubiri
Con humor, romance, boxeo y libros, el cineasta mexicano apuesta por una mirada distinta sobre la migración en Campeón Gabacho, una película que convierte los golpes de la vida en una historia de resistencia, esperanza y comunidad. En una charla que tuve con el cineasta, nos habla de Liborio, de la importancia de la educación y de por qué nadie debería pelear solo.
Hay historias que comienzan con un sueño y otras que comienzan con un golpe. La de Jonás Cuarón tiene algo de ambas. Hijo del reconocido cineasta Alfonso Cuarón, Jonás ha construido su propio camino detrás de las cámaras, demostrando que el talento puede heredarse, pero la identidad artística se conquista.
Nacido en 1981 en la Ciudad de México, es director, guionista y editor. Estudió en Vassar College, en Nueva York, y debutó en el cine con Año Uña (2007), proyecto en el que asumió las funciones de dirección, escritura y edición. Posteriormente colaboró con su padre en el guion de Gravity (2013), producción que obtuvo reconocimiento internacional y llevó a Alfonso Cuarón a ganar el Óscar como Mejor Director. En 2015 presentó Desierto, protagonizada por Gael García Bernal y Jeffrey Dean Morgan, una película que abordó la migración en un contexto de tensiones políticas entre México y Estados Unidos.
Ahora, Jonás vuelve a poner sobre la mesa este tema con Campeón Gabacho, una historia que se aleja de los discursos convencionales para recordarnos que detrás de cada persona migrante existe una vida, una personalidad, sueños, amores y una enorme capacidad para levantarse.
Y es precisamente ahí donde comienza nuestra conversación. Porque si algo tiene esta película es que no pretende que miremos a los migrantes desde la distancia, sino que nos metamos en sus zapatos, conozcamos sus emociones y entendamos que, antes que una estadística, son seres humanos.
En Campeón Gabacho, Jonás Cuarón nos presenta a Liborio, interpretado por Juan Daniel García Treviño, un joven mexicano que llega a Estados Unidos buscando una oportunidad para cambiar su destino. Sin embargo, el camino no será sencillo: enfrentará prejuicios, golpes, dificultades y una realidad que muchas veces parece empeñada en derrotarlo. Pero Liborio tiene algo que no se compra ni se consigue fácilmente: resiliencia.
Le pregunté a Jonás qué fue lo que lo atrapó de la novela de Aura Xilonen, en la que está basada la película, y qué buscaba conservar al llevarla a la pantalla. Su respuesta tiene mucho que ver con la esencia de esta historia: «Lo que me apasionó de la novela desde que la leí era lo divertida que es (…) lo esperanzadora que es su trama».
Y es que, aunque Liborio atraviesa circunstancias complicadas, el personaje no está construido únicamente desde el sufrimiento. Tiene humor, irreverencia, imaginación y una manera muy particular de enfrentar la adversidad. Jonás explica que una de las claves fue conservar esa personalidad durante todo el proceso cinematográfico: «Es una trama muy padre de alguien que, pues, no tiene nada, la vida se lo ha madreado, pero a partir de una resiliencia increíble como personaje (…) se para en alto y empieza a pelear por ellos».
Uno de los elementos más interesantes de Campeón Gabacho es la presencia de los libros. No aparecen como simples objetos de utilería, sino como herramientas que alimentan la imaginación, abren posibilidades y ayudan a construir un futuro. Durante nuestra charla le comenté a Jonás algo que me pareció especialmente significativo: la película coloca a la educación y a la lectura en un lugar fundamental. Liborio encuentra en los libros una manera de imaginar otros mundos y, posteriormente, comparte ese conocimiento con los niños de su comunidad mediante una pequeña biblioteca que comienza con apenas cuatro ejemplares y va creciendo.
Porque sí, en una época en la que pareciera que todo se resuelve con un video de quince segundos, encontrarnos con una película que reivindica el valor de la lectura resulta refrescante.
Le pregunté qué importancia tenía este elemento en la historia y su respuesta fue contundente: «La novela y la película enseñan esta imaginación que tiene Liborio». Para Cuarón, los libros nutren la imaginación del protagonista, pero también permiten descubrir su dimensión humana. «Liborio es como toda persona, un poeta que se enamora, que tiene sueños, que tiene ilusiones».
Y aquí hay una reflexión que vale la pena llevarnos a casa: la educación no solamente sirve para aprender datos o aprobar exámenes; también nos permite imaginar posibilidades que antes parecían imposibles.
Otro de los grandes aciertos de la película es mostrar que nadie sale adelante completamente solo. En su recorrido, Liborio encuentra una comunidad que lo recibe, lo acompaña y le ofrece algo que quizá había buscado durante mucho tiempo: un lugar al cual pertenecer.
En la historia participan figuras fundamentales interpretadas por Rubén Blades y Dolores Heredia, quienes representan esa red de apoyo que transforma la vida del protagonista. Sobre este punto, Jonás me compartió una de las ideas más conmovedoras de la película: la comunidad no solamente ayuda a Liborio, también encuentra en él una inspiración.
«No está peleando solo, está peleando con todo el apoyo de una comunidad», explica. Y agrega una reflexión que resume buena parte del espíritu de la cinta: Liborio termina convirtiéndose en un símbolo para quienes también han recibido golpes de la vida.
Hay una frase que destaca en la historia y que funciona casi como una lección para cualquier persona que esté atravesando una dificultad: «Estás peleando por todo aquel que ha sido golpeado por la vida».
¡Qué poderosa manera de entender la solidaridad! A veces creemos que salir adelante es una tarea individual, pero basta mirar alrededor para descubrir que nuestros logros también están construidos con el apoyo de quienes nos tendieron la mano cuando más lo necesitábamos.
Como cineasta, Jonás Cuarón enfrenta un desafío que va más allá de contar una buena historia: conseguir que el espectador conecte emocionalmente con sus personajes y, después, se cuestione aquello que quizá daba por hecho. Le planteé qué consideraba más difícil: emocionar al público o conseguir que, después de ver una película, reflexione sobre algún tema.
Su respuesta fue muy clara: «Creo que no se puede lograr nada si no logras generar esa emoción primero». Una declaración que explica buena parte de su apuesta cinematográfica. Para Jonás, antes de transmitir un mensaje es necesario construir una conexión con el espectador. Por eso Campeón Gabacho apuesta por el humor, el romance, la aventura y una buena dosis de emociones. No quiere ser una película que únicamente hable de migración, sino una que nos permita conocer a las personas que viven esa experiencia.
Y eso importa mucho en tiempos en los que el discurso político suele reducir a los migrantes a cifras, fronteras y estadísticas. Sobre el mensaje que espera dejar en quienes vean la película, Jonás lo expresa de una manera que merece subrayarse: «Demuestra mucha humanidad y que ser migrante no es solo ser un número, sino que tienes una identidad».
Incluso destaca que las personas migrantes aportan riqueza cultural a las comunidades que las reciben, algo que frecuentemente queda fuera de las conversaciones dominadas por el miedo y los prejuicios.
Llegamos a una de las preguntas que más me interesaba hacerle. En este espacio nos lee una audiencia diversa, particularmente jóvenes que enfrentan sus propios retos. Por eso quise llevar la conversación más allá del cine. Le pregunté qué le diría a quienes sienten que ya recibieron el knockout, que están en el suelo y que la vida prácticamente les está contando los últimos segundos.
También le pregunté si alguna vez había experimentado esos momentos en los que parece que todo está en contra. Su respuesta fue personal y reveladora. Jonás habló de sus hijos y de cómo ellos representan una motivación fundamental cuando aparecen los obstáculos.
«En cualquier momento que la vida me llega a estresar, que llega algo a ser un gran obstáculo, pues yo (…) no hay nada más que con esa emoción de Liborio de seguir adelante, pues de ver que lo tienes que hacer por ellos».
No necesitó una fórmula mágica ni una frase motivacional de calendario. Habló de algo mucho más profundo: encontrar motivos para continuar, recordar a quienes dependen de nosotros y entender que nuestra lucha puede tener un significado que va más allá de lo individual.
Porque levantarse no siempre significa que uno sea invencible; a veces significa que todavía hay alguien por quien vale la pena intentarlo.
Campeón Gabacho, escrita y dirigida por Jonás Cuarón, con guion de Aura Xilonen y el propio director, está protagonizada por Juan Daniel García Treviño, Leslie Grace, Rubén Blades, Eddie Marsan, Rosario Dawson y Dolores Heredia. La producción cuenta además con una propuesta musical que reúne canciones e interpretaciones de artistas como Maluma, Alemán, Santa Fe Klan, Anitta, Grupo Frontera, Los Tigres del Norte y Rawayana, entre otros.
Después de conversar con Jonás Cuarón queda claro que Campeón Gabacho no es solamente una historia sobre migración o boxeo. Es una invitación a mirar al otro sin prejuicios, a reconocer el valor de la educación, a entender la importancia de la comunidad y, sobre todo, a no perder la capacidad de levantarnos.
Me quedo con una idea que atraviesa toda la conversación: todos, en algún momento, hemos sentido que la vida nos ha puesto contra las cuerdas. Algunos hemos tenido la fortuna de encontrar una mano que nos ayude a levantarnos; otros todavía están buscando esa comunidad que les recuerde que no están solos.
Y quizá ese sea el verdadero campeonato que tenemos que ganar: no dejar de luchar, pero tampoco olvidar que hay otras personas peleando a nuestro lado. Porque, como nos recuerda esta historia, la vida puede golpearte muchas veces, pero no tiene por qué definirte el último golpe.
¡No se pierdan Campeón Gabacho?
La columna de esta semana ha terminado pueden ir en paz.
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Educación
Preservan estudiantes BUAP tradición mexicana de Día de Muertos
Published
6 días agoon
30 de octubre de 2026By
admin
- Los alumnos de la Preparatoria Benito Juárez García realizaron dos monumentales ofrendas.
- Alumnos del turno matutino y vespertino de la preparatoria Lic. Benito Juárez García realizaron dos monumentales ofrendas para conmemorar el Día de Muertos en su unidad académica.
- María Inés Antonio Villanueva, directora de este centro educativo, señaló que esta exposición nace de la inquietud por preservar la cultura y motivar en los estudiantes el orgullo por su identidad.
- En el evento se exhibieron los trabajos de los estudiantes realizados en el taller “Pintura al óleo”, iniciativa de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura (VEDC), que busca impulsar el talento de los preparatorianos, quienes se mostraron emocionados desde la primera sesión de este espacio.
- Asimismo, participaron los integrantes de danza folclórica de esta unidad académica, quienes montaron la demostración con una serie de bailes tradicionales.
