Las licitaciones que tendrían como objetivo facilitar las tareas burocráticas de los empleados del Ayuntamiento de Puebla no fueron la excepción si de irregularidades financieras se habla. En 2022, la Comuna, controlada por el panista Eduardo Rivera Pérez, no pudo comprobar la ejecución de más de 229 millones de pesos por adquisiciones ligadas a actividades de su personal: compra de uniformes, accesorios menores de equipos de cómputo, prendas de seguridad, equipos de papelería y hasta vales de despensa, por mencionar algunos.
Uno de los contratos más relevantes donde la Auditoría Superior del Estado (ASE) detectó irregularidades fue la adquisición de vales de combustible, lubricantes y aditivos para el parque vehicular del municipio, por un monto de 183.1 millones de pesos otorgado a Sí Vale México SA de CV, una empresa que, aunque conocida en el ramo, fue señalada en el reporte por la falta de garantías en su propuesta económica.
La situación no es diferente en otros contratos. Para la adquisición de materiales, útiles tecnológicos, refacciones y accesorios de equipo de cómputo destinados a diversas áreas de la Secretaría de Administración y Tecnologías de la Información, la ASE detectó también 1.4 millones de pesos sin aclarar.
Entre los principales hallazgos, se detectó la ausencia de documentación comprobatoria esencial como los contratos firmados, los procesos de adjudicación y los entregables que respaldaran el cumplimiento del acuerdo, además, la Auditoría encontró que no se proporcionaron pólizas de registro contables ni presupuestarias.
Lo más preocupante es que el proceso de adjudicación se llevó a cabo a través de un concurso por invitación, donde las empresas Crisgrein SA de CV, Grupo Gudman e Innovanet participaron como licitantes. Sin embargo, las tres compañías presentaron las mismas fotos de los productos ofertados, lo que sugirió una posible colusión entre ellas.