La discusión sobre la solicitud de licencia de Eduardo Rivera Pérez fue un encuentro cargado de tensiones que arrojó luz sobre la realidad que experimenta la ciudad después de dos años bajo la administración panista.
A pesar de que la aprobación unánime de la licencia se llevó a cabo para no limitar los derechos político-electorales del edil, dicha decisión no escapó de críticas contundentes que se centraron en los notables vacíos que la renuncia del munícipe dejó en la gestión municipal, en el contexto de su búsqueda de la gubernatura.
En la sesión de Cabildo de este jueves, se permitió a un regidor por cada partido político un pronunciamiento ante el punto de acuerdo presentado. El PVEM, con la primera participación a cargo de la regidora Mariela Alarcón, dijo que “no serán una piedra” en medio de las intenciones del edil para buscar la gubernatura.
Luego, en un mensaje lleno de servilismo, el regidor del PRI, Leobardo Soto, sostuvo que seguirán apoyando al candidato en sus aspiraciones políticas como lo hicieron a lo largo de dos años en cada propuesta presentada; en tanto, Ricardo Grau del PAN, enlistó los proyectos desarrollados en los cortos dos años y dos meses que Eduardo Rivera gobernó la ciudad.
CRITICA A LA GESTIÓN
El regidor de Morena, Leobardo Rodríguez Juárez, tomó el micrófono para desnudar la realidad de las acciones del gobierno municipal panista, uno que dijo, siempre se caracterizó por el revanchismo hacia “los fantasmas del pasado”, haciendo referencia a las acusaciones constantes contra Morena, así como por la represión, como fue el caso del encarcelamiento del edil auxiliar de La Resurrección.
Con informacion de: HIPOCRITA LECTOR