*Las Habilidades del Siglo XXI: La Colaboración.
En estas próximas colaboraciones, buscaré abordar los elementos primordiales de lo que se conoce como Habilidades del Siglo XXI y concluiré si es la ruta necesaria de le educación para México. Hoy comenzamos con el primer elemento: La Colaboración.
¿Qué entendemos por trabajo colaborativo?
Pareciera ser que cuando hablamos de colaboración, se da por descontado qué significa esto. Que fuera de lo más sencillo. Que todos sabemos qué es. Que en el salón de clases, como varita mágica decimos «a colaborar se ha dicho», y los alumnos de forma entusiasta, se dan a la tarea de producir los contenidos que deseamos…y más. Muchos de los que hablan en redes sobre colaboración en la educación, les falta un poco de entendimiento de cómo funcionan los salones de clases en los diferentes ambientes educativos y se llegan a plantear escenarios que sólo ocurren en su imaginación y no en la práctica docente.
¿Por qué es importante el trabajo colaborativo en el aula?
Pues bien, tratemos de entender qué es la colaboración, qué se debe entender por ella, y cómo debe aterrizarse en un salón de clase o en un ambiente educativo cualquiera. En términos generales, debemos entender por trabajo colaborativo al proceso por el que un individuo aprende más de lo que lo haría de forma individual. Para ello sus intereses personales son fundamentales para que se logre una adecuada conexión. Un ejemplo, son los scouts, que son grupos donde los niños y jóvenes desarrollan sus actividades la colaboración es natural, pues tiene como punto de partida, la voluntad del participante de trabajar con otros en pos de un objetivo común. En la escuela se da de diferente forma: Al ser un espacio donde no es por voluntad propia que el chico asiste, la forma en que haya una conexión personal, basada en sus experiencias e intereses propios, lo pueden llevar a acoger con buen ánimo la colaboración. Sin embargo, esta se dará con otros, en la medida en que se logren intereses comunes, a partir de vivencias diversas. Difícil sí, pero es el sentido que debe tener el interés por lograr que los estudiantes abracen el conocimiento. No como una receta de cocina, alejada de sus propias pasiones, sino un acercamiento progresivo a aquello que les resulte de interés personal.
¿Cómo se relaciona la tecnología con el trabajo colaborativo?
No debemos olvidar que la tecnología son simplemente herramientas (por muy poderosas que estas sean). Lo importante es lo que hagamos con ellas. Por lo que la metodología de trabajo es la que debe marcar la tendencia. Trabajar con tecnología obviamente no significa que se repartan las obligaciones mediante un «a fulano le toca copy y al otro compañero paste», como ha sido la tónica de los tradicionales trabajos de equipo, donde es uno el que trabaja y el resto aporta muy poco o nada. Si los estudiantes tienen un vivo interés en lo que hacen, pueden abordar el tema de colaboración desde diferentes ángulos y aportar todos diferentes perspectivas a la construcción de un tema. También es relevante señalar que el trabajo colaborativo puede tener diferentes formas de organizarse. Por ejemplo, si un estudiante prefiere el trabajo individual, antes que forzarlo, se le puede orientar a que apoye desde afuera elementos de valor al trabajo de los equipos. Puede ser que este chico sea muy talentoso, y le incomode trabajar al ritmo de los demás. Pero si trabaja a su ritmo e interés individual y aporta a otros, también estará colaborando. Y aquí las tecnologías serán un apoyo invaluable para facilitar los procesos. Por ejemplo, en Khan Academy, el rendimiento de los estudiantes puede ser monitoreado por el profesor y este puede asignar al más talentoso, apoyar a sus compañeros.
¿Qué dificultades pueden enfrentar los docentes para implementar el trabajo colaborativo?
La primera de ellas es la resistencia a colaborar. Pero ello depende de las barreras culturales que existan para ello. Nuestras sociedades latinas, a pesar de ser afectuosas y proclives a la protección en el seno familiar, a la hora de colaborar se les complica. Hay que sensibilizar a los estudiantes por medio de actividades sencillas de colaboración y poco a poco, de acuerdo con su edad, ir complejizando las tareas.
¿Cómo se puede organizar y evaluar el trabajo colaborativo?
Hay diferentes formas de evaluar el trabajo el colaborativo. Depende de la disciplina, del nivel de colaboración que se pretenda de los estudiantes, del involucramiento de los participantes, de los logros que obtienen como equipo y de la participación entusiasta del trabajo de otros equipos, entre otros temas a considerar.
¿Existe alguna metodología educativa que se incorpore de mejor manera al trabajo colaborativo?
El constructivismo, como perspectiva pedagógica probablemente sea la mejor forma de acercar a los estudiantes al trabajo colaborativo. Esto sucede porque desde esta perspectiva se le da mucha importancia a los intereses de los estudiantes, a lo que para ellos resulta significativo, y no una simple sucesión de nombres, fechas, acontecimientos sueltos, y en general, conceptos que le resultan carentes de sentido a quienes tienen que estudiar de esta forma. Por otro lado, si acercamos el conocimiento como algo que ellos ya poseen, a partir de sus propias experiencias e intereses, es muy probable que se integren con gusto y vocación y quieran escudriñar cualquier aventura que los pueda apasionar.
¿Y en estas épocas de contingencia se puede colaborar?
Con los niños cada uno en su casa, es muy difícil poder colaborar, a menos que tengamos herramientas tecnológicas y conectividad en cada hogar y las podamos usar. Pero para el futuro será bueno considerar el enseñar a nuestros chicos a trabajar a distancia, usando herramientas colaborativas como G Suite de Google, Office 365 de Microsoft, iCloud de Apple, etc. ¿Se imaginan trabajando varios niños en el procesador de textos de Google, que se llama Documentos, o en Word o Pages, y que todos vayan construyendo un concepto, una historia, un cuento, etc.? Bueno, esto es posible, pero se requiere darse un clavado para aprender a usar y potenciar estos artilugios.
Les deseo lo mejor en su salud, en su trabajo y en la educación. Pronto les compartiré más reflexiones..
Un abrazo virtual.