De un tiempo a la fecha, las competencias científicas, torneos de robótica, olimpiadas de conocimiento, etcétera, han adquirido mucha popularidad, tanto entre estudiantes de distintos niveles educativos, desde primaria, hasta nivel superior, como en docentes, que ven en este un vehículo apasionante de acercar a sus pupilos a tener conciencia de lo que las ciencias, ingenierías, etcétera, pueden lograr; y de qué forma, aún jóvenes, los estudiantes pueden aportar al conocimiento del mundo de hoy.
En menor medida, o de forma más irregular, los gobiernos de los países apoyan estos esfuerzos. Quienes lo hacen de forma planificada, no sólo crean la competencia científica y envían a sus estudiantes a eventos internacionales, sino se aseguran de tener un modelo integral, donde haya un mercado que absorba a sus estudiantes en el largo plazo, así como transformando su sistema educativo, por un modelo de aprendizaje basado en proyectos (ABP) y un subproducto de este modelo, el aprendizaje de las ciencias, basado en la indagación (ABI). También procuran, que sus asesores (docentes), de proyectos científicos, sepan cómo transmitir los modelos metodológicos de investigación científica e inspiren a sus estudiantes a buscar proyectos innovadores que realmente aporten al estado del arte en que los muchachos se involucren. Y finalmente, que quienes evalúan los proyectos, lo hagan de forma tal, que sean imparciales y le den retroalimentación a los estudiantes que se atreven a competir en una feria de ciencias.
En paralelo, existen otros tipos de ferias muy populares, llamadas Expociencias (https://laredmex.org/), conformada por entidades civiles y de gobierno en una cantidad importante de estados, y con el apoyo de la UPAEP (https://upaep.mx//) y CONACYT. Los ganadores de esta feria participan, entre otros destinos internacionales, en la feria que organiza el movimiento Milset (https://www.youtube.com/watch?v=UOh2ezkVej4).
Todas estas iniciativas, dan un vuelco a la educación tradicional, sacan a los estudiantes del aula y los convierten en dueños y exploradores del conocimiento. A esta faceta educativa se le ha llamado STEM (https://es.fi-group.com/el-concepto-stem-que-significa/), que es el acrónimo en inglés de Science, Technology, Engineering and Math (Ciencias, Tecnología, Ingenierías y Matemáticas). Sin embargo, algo faltaba, y dado que lo que une a todas estas disciplinas es una muy imperfecta metodología (el método científico), que está en constante cambio y evolución, algunos hubo que se percataron que el arte y las humanidades también obedecen a una metodología específica, y el concepto evolucionó a STEAM (http://www.erasmus.international/science-technology-engineering-and-mathematics-steam), añadiendo la «A» de arte.
En Draf Consultores (https://www.drafconsultores.com/), estamos trabajando fuertemente apoyando a los consejos de ciencia y tecnología, a las secretarías de educación en los estados y a colegios particulares con capacitación docente, capacitación de evaluadores, clubes de ciencias para estudiantes, con la organización de ferias de ciencias, y en general, con todos aquellos elementos que poco a poco, irán incidiendo en ser más competitivos en los eventos internacionales, a la vez que formemos ciudadanos más conscientes y comprometidos con cambiar el mundo por uno mejor que el que conocieron al llegar a él.
Ya tendremos oportunidad de detenernos en cada uno de estos puntos y analizarlo a detalle. Verán cuán apasionante es este mundo de la ciencia cuando esta queda en manos de los jóvenes, para quienes estos entornos representan una ventana maravillosa para seguir descubriendo el universo que es a lo que llegamos todos desde un inicio.