Habiendo iniciado su carrera en la radio, pasando de ahí al teatro experimental, Silvia Pinal Hidalgo (su nombre completo) es hoy en día la única Diva de la Época Dorada del cine mexicano que tiene en su haber una infinidad de vivencias y experiencias acumuladas, tanto en México como en el extranjero. La gran pantalla ha sido testigo fiel de más de 60 años de trayectoria artística de la actriz.
En 2022, en el ámbito teatral, Silvia Pinal es la protagonista del homenaje teatral que el actor y productor Iván Cochegrus le rinde en Caperucita ¡Qué onda con tu abuelita! El musical, obra que marca el regreso de la primera actriz a ese tipo de escenarios; es dirigida por Carlos Ignacio y comparte escena con Norma Lazareno, María Rebeca Alonso, Mary Paz Banquells, Sergio Saldívar, Rebeca Algarín, Christian Salazar, Iván Cochegrus más un sorprendente cuadro de actores y bailarines.
El público podrá disfrutar de este montaje a partir del 8 de mayo en el Nuevo Teatro ‘Silvia Pinal’, antes ‘Diego Rivera’.
Originaria de Guaymas, Sonora, pero radicada en varios estados del país, Silvia Pinal inició su carrera en el cine mexicano en 1948 en la película Bamba (México; Miguel Contreras Torres), protagonizada por Carmen Montejo; seguida por El pecado de Laura (México, 1948; Julián Soler), con Meche Barba y Abel Salazar. A éstas le siguieron otros títulos como Mujer de medianoche (México, 1949; Víctor Urruchúa), protagonizada por Katy Jurado y Gloria Marín; Puerta joven (México, 1949; Miguel M. Delgado), con Mario Moreno Cantinflas; La mujer que yo perdí (México, 1949; Roberto Rodríguez), estelarizada por Pedro Infante y Blanca Estela Pavón; y Escuela para casadas (México, 1949; Miguel Zacarías), con las actuaciones de Luis Aldás, Isabelita Blanch y Rosario Granados. Con esos trabajos logró llamar la atención de la crítica y el público de forma casi inmediata.
Una de las primeras mancuernas que realizó con éxito fue la llevada a cabo con Germán Valdés Tin Tan, iniciando en 1949 con El rey del barrio(México, 1949; Gilberto Martínez Solares), actuada también por Marcelo Chávez y Fanny Kaufman Vitola; y luego en La marca del zorrillo(México, 1950; Gilberto Martínez Solares), estelarizada además por Rafael Banquells y Hortensia Constance, cinta en la que Pinal no dudó en mostrar su disposición para cantar y bailar.
La mancuerna con Tin Tanresultó tan provechosa que se repitió en Me traes de un ala (México, 1952; Gilberto Martínez Solares), con José María Linares-Rivas y Aurora Segura, película en la que la Silvia logró consagrarse como estrella, formando parte de números musicales.
Otra estrella con la que hizo equipo fue con Joaquín Pardavé en títulos protagonizados y dirigidos por él, como Doña Mariquita de mi corazón (México, 1952), con Fernando Fernández; y El casto Susano (México, 1952), protagonizada por Fernando Fernández y Antonio Aguilar.
Pero sin duda alguna, la dupla que es inolvidable para el público es la que realizó con Pedro Infante, iniciada en 1952 con Un rincón cerca del cielo (México, 1952; Rogelio A. González), donde tuvo el rol coestelar, aunque no hizo pareja con el actor. Gracias a este filme Pinal ganó el Ariel a la Mejor Coactuación Femenina.
Otro título emblemático de esa pareja es El inocente (México, 1955; Rogelio A. González), una divertida comedia de enredos cuyo elenco se completó con Sara García y Oscar Ortiz de Pinedo, que incluso tuvo un remake, interpretado por Angélica María y Alberto Vázquez, llamado Romeo contra Julieta (México; 1968; Julián Soler).
Pero Silvia Pinal se consagra en el género cinematográfico gracias a su papel en Un extraño en la escalera (México; 195; Tulio Demicheli), donde se revela como una actriz poseedora de todos los matices necesarios para conquistar a público de cualquier nivel.
A partir de este momento, Pinal realiza las que se consideran sus mejores películas, entre las que se pueden mencionar: Historia de un abrigo de mink (México, 1954; Emilio Gómez Muriel), con Columba Domínguez; La Sospechosa (México, 1954; Alberto Gout), en donde comparte con Miguel Torruco; y Locura pasional (México, 1955; Tulio Demicheli), con Carlos López Moctezuma, por la que ganaría su primer Ariel como Mejor Actriz.
El segundo galardón de este tipo le fue otorgado por La dulce enemiga (México, 1956; Tito Davison), donde hizo pareja con Joaquín Cordero.
Otros títulos importantes son: Cabo de Hornos (México, 1955; Tito Davison), con Jorge Mistral; Desnúdate Lucrecia (México, 1957; Tulio Demicheli), haciendo dupla con Alfonso Charpenel; Préstame tu cuerpo (México, 1957; Tulio Demicheli), con Mauricio Garcés y Manolo Fábregas; y Una cita de amor (México, 1956; Emilio Indio Fernández), compartiendo con Jaime Fernández y José Elías Moreno.
Tras la buena aceptación que la actriz tuvo en México, la internacionalización llamó a sus puertas, realizando varias películas en España e Italia; entre ellas destacan Charlestón (España, 1959; Tulio Demicheli), con Alberto Closas; Pan, amor y Silvia (Uomini e Gentiluomini; Italia, 1959; Giorgio Bianchi), con Vittorio de Sica; Maribel y la extraña familia (España, 1960; José María Forqué), con Adolfo Marsillach; y Adiós, Mimí Pompón (España, 1960; Luis Marquina), con Fernando Fernán Gómez y Catalina Bárcena.
No obstante, la consagración internacional de la diva se da mediante la trilogía que filma en la llamada última etapa de la filmografía de Luis Buñuel en México, con títulos como Viridiana (México, 1961), cinta ganadora de la Palma de oro en el Festival de Cannes, con Francisco Rabal y Fernando Rey; El ángel exterminador (México, 1962), donde compartió créditos con Enrique Rambal y José Baviera; y Simón del desierto (México, 1964), estelarizada también por Claudio Brook y Víctor Junco.
Tras estos éxitos, triunfa con Buenas noches, año nuevo (México, 1964; Julián Soler), al lado de Ricardo Montalbán; Los cuervos están de luto (México, 1965; Francisco del Villar), compartiendo escena con Kitty de Hoyos, Narciso Busquets y José Gálvez; La Soldadera (México, 1966; José Bolaños), con Jaime Fernández y Sonia Infante; María Isabel (México, 1967; Federico Curiel), con José Suárez y Norma Lazareno; y Arma de dos filos (Shark; México-Estados Unidos, 1967; Sam Fuller), con Burt Reynolds, la única cinta en inglés de la actriz.
En los años setenta Pinal participa, entre otras películas, en Secreto de confesión (México, 1970; Julián Soler), con Jorge Lavat; México de mis amores (México, 1976; Nancy Cárdenas), con Marga López y Pedro Armendáriz; y Las mariposas disecadas (México, 1977; Sergio Véjar), compartiendo con Ada Carrasco y Humberto Elizondo. En la década de los 80 filma un par de cintas en España y Argentina, Pubis angelical (Argentina, 1982; Raúl de la Torre), con Alfredo Alcón y Graciela Borges; y Carlota o Amor es… veneno (España-Italia, 1981; Stefano Rolla), con las actuaciones de Gastone Moschin, Rafael Alonso y Antonella Lualdi.
Los títulos más recientes de la diva son: Modelo antiguo (México, 1991; Raúl Araiza), con Alonso Echánove y Stephanie Salas; Ya no los hacen como antes (México, 2003; Fernando Pérez Gavilán), compartiendo con Gonzalo Vega; El agente 00-P2 (México, 2008; Andrés Couturier), su debut en el doblaje de animación; y recientemente Tercera llamada (México, 2013; Francisco Franco), con Irene Azuela y Rebecca Jones.
CAPERUCITA ¡QUÉ ONDA CON TU ABUELITA! EL MUSICAL, se presentará a partir del 8 de mayo en el Nuevo Teatro ‘Silvia Pinal’ (antes ‘Diego Rivera’), ubicado en: Versalles 27, Col. Juárez C. P. 06600; Alcaldía Cuauhtémoc, CDMX; los domingos a las 13:00 y 17:00 horas. Localidades: VIP $800.00; Preferente Oro: $600.00; Preferente Plata: $400.00. Descuentos: Preventa del 6 al 30 de abril, ofreciendo un 30 por ciento de descuento. Sistema de ventas: Ticketmaster. Inicio de venta en taquilla del teatro a partir del lunes 2 de mayo de 11:00 a 18:00 horas.