A casi un año de viajar al espacio y convertirse en la primera mujer nacida en México en hacerlo, Katya Echazarreta tiene clara una cosa: aunque ha logrado este hito como mujer en la industria espacial, el techo es muy alto y todavía hay que romperlo.
“Cuando era niña no tenía a nadie a quien seguir sus pasos. No había ninguna mujer que yo pudiera ver y tomar como referencia. Podría decirte que Ellen Ochoa, la primera mujer hispana en viajar al espacio, es una de ellas, pero cuando eres una niña y estás viendo a una mujer que ya tiene más de 20 o 30 años de carrera es difícil identificarse. Lo que yo estaba buscando era un modelo más joven, con una carrera que fuera empezando para poder decir que en unos años yo podría ser como ella”, dice Katya en entrevista con Forbes México.
“Cuando tienes 10 años y ves la carrera de una mujer que ya tiene 60 años, se ve como algo tan lejano y es por eso que es tan importante tener estos modelos que seguir en todas las etapas de tu vida”.
Ante la falta de modelos a seguir cuando Katya era una niña con el sueño de llegar al espacio, ella encontraba inspiración en la idea de la mujer que quería ser en los próximos 5 o 10 años.
“Mi mamá siempre me decía que no importaba si no lo había hecho alguien más, yo podía ser la primera”, dice la ingeniera. ¿Pero qué pasa con las niñas que hoy tienen un sueño similar? Katya se ha propuesto a inspirarlas acercando su vida cotidiana a ellas.
“Cuando me veían, siempre me decían: ‘¿cómo es que eres una ingeniera y viajaste al espacio, y estás aquí con vestido, tacones y maquillaje?’, como si esas cosas fueran excluyentes. Por esto, yo busco compartir mi vida para que todas las niñas vean que si también tienen sueños y les gusta el maquillaje o la moda, todavía pueden ser ingenieras, todavía pueden ir al espacio”.
Con información de: https://www.forbes.com.mx/entre-mujeres-hay-que-apoyarnos-y-no-solo-cuando-a-ti-te-va-mejor-katya-echazarreta/