Caminando por el centro de la ciudad, nos encontramos con una de las iglesias más antiguas, la De la Concordia, es del siglo XVI, en el año de 1654 se entregó a la congregación de Felipe Neri, para que fuera casa de ejercicios espirituales. En su fachada se ven nichos de santos como San Pedro y San Pablo. Ojalá nos tocara abierta para conocerla por dentro y escuchar la misa.