El día de hoy, fue detenido en saliendo de su casa en la Ciudad de México, el político Jesús Murillo Karam, por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa. La detención, se dio, un día después de que el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación federal, Alejandro Encinas, diera a conocer el informe de la Comisión de la Verdad, encargada de revisar el caso y que de acuerdo a lo señalado por el funcionario, concluye que el caso Ayotzinapa fue «Un crimen de Estado».
Es decir, que los 43 estudiantes de la «Normal Isidro Burgos de Ayotzinapa» fueron asesinados y desaparecidos con la participación de diversas instituciones del Estado Mexicano y del grupo delictivo «Guerreros Unidos», la noche del 26 al 27 de septiembre del 2014.
Respecto a la detención, de hace un par de horas, la FGR, en su comunicado que emitió a través de su cuenta de twitter, dijo:
Este día, personal policiaco de la Fiscalía General de la República (FGR), cumplió la orden de aprehensión solicitada por esta Institución y otorgada por el Juez de Control del Centro de Justicia Penal Federal en la Ciudad de México, con sede en el Reclusorio Norte, en contra de Jesús “M”, quien fuera Procurador General de la República, por los delitos de desaparición forzada, tortura y contra la administración de justicia, en el caso “Ayotzinapa”.
La diligencia se llevó a cabo en el exterior del domicilio de dicha persona, sin ningún problema; ya que la misma colaboró con las autoridades policiacas sin oponer resistencia, una vez que se le informó sobre el procedimiento que se estaba llevando a cabo.
El detenido ha sido trasladado a las instalaciones de la Fiscalía para las certificaciones correspondientes; y enseguida será puesto a disposición de la autoridad judicial, en cumplimiento de la orden de captura señalada.
Murillo Karam fue procurador de México del 2012 al 2015, el encargado de emitir la llamada «Verdad histórica» en el caso Ayotzinapa, que aseguró que los estudiantes fueron entregados a personas del narcotráfico por policías corruptos y por decir, durante una conferencia, ante los insistentes cuestionamientos de la prensa sobre el caso: «ya me cansé».
El ex también gobernador del estado de Hidalgo, delito de omisión, negligencia y fabricación de pruebas con tortura.
Ocho años después, la verdad histórica se cayó, al igual que al parecer, el primer funcionario involucrado en el caso.