A tres meses de que Eduardo Rivera Pérez abandonó su cargo como alcalde de Puebla para perseguir su sueño por la gubernatura, la Cuenta Pública de su último año de gobierno, aprobada entre sus regidores alfiles, reflejó las primeras irregularidades: 45 obras del 2023 que en el tercer trimestre de este año siguen sin ser ejecutadas y pagadas, una deuda aún pendiente por 63 millones de pesos, así como 1 mil 691 millones de pesos ejercidos en compras de pánico en el mes de diciembre para no regresar el recurso a la Federación.
Por si esto fuera poco, en la Comisión de Patrimonio y Hacienda municipal, celebrada este lunes, también se aprobó la Cuenta Pública con cifras que revelan un incremento del 34.99 por ciento para pagos de salarios y prestaciones durante 2023, producto de aumentos desmedidos en sueldos para burócratas municipales.
Al 31 de diciembre de 2023, la información precisa que se incrementó el presupuesto de egresos en 2 mil 185.9 millones de pesos derivado de ampliaciones, lo que representa el 36.1 por ciento más de lo acordado originalmente y que devela una distribución de manera discrecional desde la Tesorería Municipal.
En tanto, Rivera Pérez se fue de candidato mientras en la ciudad de Puebla aún hay pendientes de pago 63.7 millones de pesos derivado de la deuda pública que adquirió con el Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras), generando además intereses por 11.1 millones de pesos por trabajos que no se llevaron a cabo con la misma premura con la que fue adquirido el endeudamiento.
Al 31 de diciembre de 2023, la información precisa que se incrementó el presupuesto de egresos en 2 mil 185.9 millones de pesos derivado de ampliaciones, lo que representa el 36.1 por ciento más de lo acordado originalmente y que devela una distribución de manera discrecional desde la Tesorería Municipal.
En tanto, Rivera Pérez se fue de candidato mientras en la ciudad de Puebla aún hay pendientes de pago 63.7 millones de pesos derivado de la deuda pública que adquirió con el Banco Nacional de Obras y Servicios (Banobras), generando además intereses por 11.1 millones de pesos por trabajos que no se llevaron a cabo con la misma premura con la que fue adquirido el endeudamiento.