A miles de kilómetros de Puebla, desde Estados Unidos, Eduardo Rivera Pérez, candidato a la gubernatura por Mejor Rumbo para Puebla, avaló la designación de Guadalupe Martínez, hija del presunto huachicolero Antonio Martínez Fuentes, El Toñín, al presumir que en su viaje está acompañado por la priista Nadia Navarro Acevedo, hija de Carlos Navarro Corro, líder del PSI.
Una fotografía fue la que confirmó todas las sospechas: Nadia Navarro, arropada por Eduardo Rivera y su esposa Liliana Ortiz, posaron en la concurrida calle Madison Street en el distrito de Manhattan, una zona alejada de la realidad que viven los migrantes que decidieron buscar mejores oportunidades en el país vecino del norte.
“JUNTO A MI ESPOSA LILÍ Y LA SENADORA @NADIA_NAVARROA, ARRANCAMOS EL DÍA CON TODA LA ENERGÍA PARA ESCUCHAR Y CONVIVIR CON POBLANOS EXCEPCIONALES, QUE DECIDIERON MIGRAR PARA DARLE UN MEJOR FUTURO A SUS FAMILIAS”, POSTEÓ A PRIMERA HORA ESTE JUEVES.
Mientras Rivera recorría las avenidas de esa ciudad, en Puebla la designación para el ayuntamiento de Quecholac manchó su carrera política, luego de que el PSI, partido que lo impulsa en alianza, eligió a Guadalupe Martínez, quien es integrante de una afamada familia en el Triángulo Rojo por las evidentes ligas con bandas dedicadas al huachicol.
Guadalupe Martínez, de quien hasta hace poco era casi inexistente su nombre en el radar de los medios de comunicación por su desconocida trayectoria política, con su candidatura confirmó la relación del PSI con personajes señalados con el huachicol.