La Caravana Coca-Cola 2024, evento tradicional de las fiestas decembrinas, está en el ojo del huracán debido a las protestas que piden su cancelación. La organización El Poder del Consumidor solicitó formalmente a la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) que detenga la gira por varios estados entre ellos Puebla, señalando que esta actividad vulnera la ley y promueve hábitos poco saludables, especialmente entre los más jóvenes.
Según la denuncia presentada, la Caravana Coca-Cola utiliza personajes emblemáticos de la Navidad, como Santa Claus y los osos polares, para asociarlos con el consumo de refrescos. Esta estrategia publicitaria, afirman, va en contra de la normativa que prohíbe el uso de personajes infantiles para promocionar productos con alto contenido de azúcares, como los refrescos, que son responsables del creciente problema de obesidad infantil en México.
Los datos no dejan lugar a dudas: en los municipios donde se realizará la caravana, entre el 34.4% y el 40.8% de los niños de 5 a 11 años padecen sobrepeso u obesidad. Además, se estima que por cada lata de refresco que consume un menor, el riesgo de obesidad aumenta en un 60%. A la vez, las consecuencias para la salud pública son graves, ya que cuatro de los municipios sede, como Monterrey, Culiacán, Saltillo y Aguascalientes, concentran más de un tercio de las consultas para el control del sobrepeso infantil en el país.
A pesar de estos argumentos, Coca-Cola defiende su evento, asegurando que cumple con sus compromisos internacionales de no publicitar productos no saludables a menores de 12 años y de promover la convivencia familiar. No obstante, la asociación civil considera que la publicidad tiene un impacto emocional sobre los niños, explotando su vulnerabilidad para fomentar el consumo de bebidas azucaradas.
El Poder del Consumidor reiteró que esta práctica contraviene el Reglamento de Publicidad de la Ley General de Salud, que prohíbe el uso de personajes infantiles en la promoción de productos altos en azúcares. De acuerdo con Gabriela Guzmán, asistente jurídica de la organización, la empresa está violando la ley de manera flagrante. Además, se apunta que el consumo de refrescos está directamente relacionado con enfermedades como la obesidad, la diabetes y la caries dental, problemas que afectan a miles de mexicanos cada año.
Con informacion de: E-CONSULTA