Puebla

Prepara punche, el dulce poblano que sólo resurge en Día de Muertos

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El punche, un dulce tradicional de Puebla, se prepara exclusivamente durante la temporada de Día de Muertos. Aunque su receta ha perdurado desde el siglo XIX, sólo pocas personas conservan el conocimiento para elaborarlo, lo que lo hace cada vez más difícil de encontrar, por eso aquí te compartimos cómo prepararlo en casa.

Arturo Crisanto, investigador poblano, ha explorado las variaciones en la receta. Aunque los ingredientes pueden cambiar según las preferencias, el maíz azul, el agua de azahar y las flores de naranjo son fundamentales en todas sus versiones. Esta combinación de sabores y aromas lo convierte en un postre único.

Estos son los ingredientes que necesitas para preparar punche:

1 1/2 L de agua
1/2 kg de granos de maíz azul
8 gotas de agua de azahar
10 flores de naranjo
1 rajita de canela
2 clavos de olor
2 hojas de planta de higo
1 pizca de anís
Azúcar al gusto
Aceite

Procedimiento:

  1. Se pone a hervir un litro de agua con la rajita de canela, los dos clavos de olor, la pizca de anís, las dos hojas de higo y las 10 flores de naranjo, previamente lavadas, hasta que suelten el sabor. Una vez que el agua esté hirviendo, se agrega el azúcar al gusto, hasta que se disuelva e integre con el agua.
  2. – El medio kg de maíz azul se muele en el metate, en seco, hasta obtener un polvo de textura fina. Posteriormente, se cuela por un colador hasta obtener los polvos más finos del maíz y poder separarlo del bagazo.
  3. – En medio litro de agua fría se disuelve el polvo de maíz hasta obtener la textura de un atole espeso. Procurando no dejar ningún grumo.
  4. – En el agua hirviendo (previamente con los condimentos) se agrega la mezcla del maíz azul. Se mueve de forma constante para que no se queme hasta obtener una pasta espesa. Al mismo tiempo de la cocción del maíz, se añaden las 8 gotas de agua de azahar, o en su defecto, una cucharadita de esencia de azahar. Esto se hará en una cazuela de barro o cazo de cobre y con pala de madera, cuidando que no se pegue en la cazuela.
  5. – En refractarios individuales o familiares se unta aceite.
  6. – La mezcla se vierte en los refractarios y se deja enfriar. Una vez frío, se puede meter al refrigerador para mayor durabilidad. Posteriormente, se desmolda y se sirve

Con informacion de: E-CONSULTA

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