Fue el encuentro de las dos Pueblas que coexisten desde prácticamente la fundación de la ciudad. La Puebla liberal y progresista y la Puebla conservadora se vieron las caras este 15 de julio de 2024 enfrente del Congreso del estado tras más de 20 años de una pugna que no aceptó puntos intermedios: la despenalización del aborto.
Una lucha que durante más de siete mil días estuvo plagada de manifestaciones y esfuerzos de activistas y legisladores locales por llevar a Puebla un paso adelante en su visión progresista, una que no criminaliza ni estigmatiza a las mujeres y que reconoce su derecho a decidir sobre su cuerpo.
El enfrentamiento no fue fácil. Una y otra vez, las iniciativas para su aprobación fueron enviadas a la congeladora legislativa, en donde esperaban un mejor momento para su discusión ante la fuerte presión de los grupos conservadores que impidieron, por todas las vías, su aprobación.
Fueron años en que los gritos de “asesinos” y “es mi derecho” chocaron en las calles, salas de prensa habilitadas, púlpitos, tribunas y espacios públicos.
Todo eso terminó este 15 de julio y el triunfo de la Puebla progresista se celebró con un grito de júbilo. Mujeres al borde del llanto, otras más que abrazaban a sus amigas y conocidas por la lucha paralela, y un discurso que materializó todas sus exigencias: “Hoy desde Puebla se envía un fuerte mensaje de esperanza a los demás estados”.