Urano es el planeta que está compuesto de agua, metano y amoníaco sobre un pequeño centro rocoso. Su atmósfera está hecha de hidrógeno y helio, como Júpiter y Saturno, pero además contiene metano. El metano es lo que le da a Urano el color azul. Su campo magnético está desalineado con los ejes en los que gira. Si bien los científicos aún tienen que encontrar una explicación para esto, es posible que haya pistas en la aurora de Urano que acaban de descubrir los astrónomos de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido.
En el fenómeno de las auroras se produce cuando partículas poderosamente cargadas son enviadas hacia abajo y golpean la atmósfera de un planeta a través de sus líneas de campo magnético.
En planetas como Urano, cuya atmósfera se compone principalmente de hidrógeno y helio, la aurora se estima que debe irradiar luz en longitudes de onda como la infrarroja (IR) fuera del espectro visible.
Ahora los astrónomos de la Universidad de Leicester utilizaron mediciones infrarrojas de las auroras analizando longitudes de onda específicas de la energía emitida por el planeta utilizando el telescopio Keck II en Hawaii. Gracias a este procedimiento, por primera vez confirmaron la presencia de una aurora infrarroja en Urano, según informaron en su nuevo documento que acaba de ser publicado en la revista Nature Astronomy.
El hallazgo podría responder preguntas sobre los orígenes de los campos magnéticos de los planetas del sistema solar y posiblemente sobre la posibilidad de vida en otros mundos.
Con informacion de: INFOBAE