Un total de 135 cardenales, 108 de ellos nombrados por el papa Francisco, participarán en el cónclave que comenzará el 7 de mayo para elegir al nuevo líder de la Iglesia católica. Analistas señalan que esta mayoría aumenta las posibilidades de que el próximo pontífice continúe con la línea progresista e inclusiva del fallecido papa. Solo los cardenales menores de 80 años pueden votar en este proceso secreto, que en las últimas dos ocasiones (2005 y 2013) se resolvió en apenas dos días. Aunque es poco probable que el sucesor sea latinoamericano, la región tendrá una presencia significativa con 23 cardenales electores.
Entre las figuras más influyentes de América Latina destaca el cardenal mexicano Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México y cercano colaborador de Francisco, considerado un posible «gran elector» por su capacidad para movilizar votos hacia candidatos alineados con el último pontificado. Otro nombre relevante es el del chileno Fernando Chomali, quien mantuvo una relación directa con Francisco y, según algunos, incluso fue visto como su candidato preferido. Aunque él mismo ha descartado sus posibilidades, su voz tendrá peso en las deliberaciones.
Brasil aporta una figura clave: el cardenal Odilo Scherer, arzobispo de São Paulo, visto como un conciliador entre conservadores y reformistas. Scherer, que ya fue considerado «papable» en 2013, podría emerger como una opción de consenso si el cónclave enfrenta un bloqueo entre facciones. Completa este grupo el uruguayo Daniel Sturla, salesiano e historiador de la Iglesia, cuya habilidad para tender puentes entre las visiones de Benedicto XVI y Francisco lo convierte en una figura respetada entre los electores.
Más allá de los cardenales con derecho a voto, dos latinoamericanos mayores de 80 años ejercerán influencia detrás de escena: el argentino Leonardo Sandri, veterano de la Curia romana y ex colaborador de Juan Pablo II, y el chileno Francisco Javier Errázuriz, miembro del influyente Consejo de Cardenales de Francisco, aunque su reputación se vio afectada por su vinculación con casos de abuso sexual en Chile.
Con 17 cardenales electores, Sudamérica es la segunda región mejor representada después de Europa, destacando las delegaciones de Brasil (7) y Argentina (4). México, Centroamérica y el Caribe también tienen presencia, con figuras como el cubano Juan de la Caridad García y el haitiano Chibly Langlois. Aunque es improbable un papa latinoamericano consecutivo, la región podría desempeñar un papel decisivo en la formación de alianzas. Como señaló un experto: «No votan por nacionalidad, pero su visión de una Iglesia cercana a los pobres y comprometida con la justicia social podría marcar el rumbo de esta elección».
Con información de: BBC en Español.com