Sony anunció que, debido a la crisis global por el coronavirus, no estrenará ninguna película en verano y que, por tanto, retrasará los lanzamientos de cintas muy destacadas como Ghostbusters: Afterlife o Morbius.
Sony dio así continuidad a la oleada de cancelaciones y aplazamientos en el calendario fílmico de 2020, que ya ha visto postergados o suspendidos sin fecha de estreno las presentaciones de No Time to Die (James Bond), F9 (Fast & Furious), Mulan, Black Widow o Wonder Woman 1984, entre muchas otras.