Las tensiones entre Israel e Irán escalaron este viernes con un ataque israelí que incluyó el lanzamiento de más de 100 drones, según reportes de las Fuerzas de Defensa de Israel. Aunque Teherán negó el envío de drones, las sirenas en la Alta Galilea y la intercepción de uno de estos dispositivos marcaron un nuevo capítulo en el conflicto. Mientras tanto, Irán suspendió todos sus vuelos comerciales como medida de precaución, según medios estatales, tras reportarse bombardeos en ciudades como Tabriz y Kermanshah.
El mercado petrolero reaccionó con pánico: el crudo Brent subió 5.9% y el estadounidense 8.6%, los mayores incrementos desde la invasión rusa a Ucrania en 2022. Analistas advierten que un cierre del Estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo global— podría disparar los precios a US$100 por barril. La OPEP, por ahora, descartó liberar reservas de emergencia, profundizando la incertidumbre en los mercados.
El presidente estadounidense, Donald Trump, reveló que su advertencia de 60 días a Irán para negociar —emitida en abril— venció sin acuerdo. «Hoy es el día 61», declaró a CNN, insinuando consecuencias. Funcionarios estadounidenses sugieren que Israel podría buscar un cambio de régimen en Irán, aunque no hay evidencia clara de que este fuera el objetivo inmediato de los ataques. Mientras, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, planea hablar con Trump para evaluar la situación.
Analistas iraníes y exfuncionarios estadounidenses, como Vali Nasr, alertan que los ataques podrían desencadenar una guerra que Trump intentó evitar. «Israel actuó con luz verde de EE.UU., pero esto no debilitará a Irán en las negociaciones nucleares», señaló Nasr. Ali Vaez, del International Crisis Group, añadió que el ataque «arruinó la diplomacia» y aumentó el riesgo de una escalada bélica, justo cuando se esperaba una nueva ronda de conversaciones en Omán.
Trump calificó los ataques como «muy exitosos», mientras su secretario de Estado, Marco Rubio, negó participación directa de EE.UU. Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, justificó las acciones: «Vamos tras la cabeza de la serpiente». Con Irán evaluando su respuesta y la comunidad internacional en alerta, el temor a una guerra regional crece, mientras el mundo observa si la diplomacia logrará contener la crisis.
Con información de: CNN en Español.com