La vestimenta y reparación de Niños Dios es una tradición que la familia Tlapanco Mancilla ha realizado por dos generaciones, un negocio iniciado por el señor José Carmelo Francisco Tlapanco y cuyo legado sigue hasta estos días, ahora con su hijo Marcos Tlapanco Mancilla.
Con más de diez años de experiencia artesanal restauradora, Marcos Tlapanco aprendió el oficio de sus padres desde que tenía 6 años, edad en la que comenzó a ayudar a don José Carmelo y a doña María Refugio a vestir a los Niños Dios que llegaban a su taller.
“Mis papás lo aprendieron porque trabajaban con una señorita en el mercado de La Victoria; después ellos fueron a comprar vestidos de Niños Dios y fue así como empezamos a vender en el mercado Carmen Serdán, mejor conocido como La Acocota”, confesó en entrevista para El Sol de Puebla.
Aunque el negocio de sus padres solo era de vestimenta de Niños Dios, Marcos decidió ampliar su mercado para aprender el proceso de la reparación, mismo que comenzó a implementar en su negocio desde hace 10 años.
Yeso, pintura y pinceles, son parte de los materiales que Tlapanco Mancilla utiliza para resarcir todo tipo de figuras religiosas, pues además de los Niños, los trabajos más comunes son de La Virgen de Guadalupe y Juquila, San Judas, Ángeles y Cristos.
Con información de El Sol de Puebla: https://www.elsoldepuebla.com.mx/local/vestimenta-y-reparacion-de-ninos-dios-herencia-de-dos-generaciones-7628792.html