Al inaugurar la Universiada Interna, en la cual participan alrededor de 9 mil estudiantes de los niveles superior y media superior de la BUAP, en 28 disciplinas deportivas, la Rectora María Lilia Cedillo Ramírez aseguró que el deporte es parte fundamental en la formación integral de las personas, de ahí su interés y disposición por impulsar la práctica deportiva entre la comunidad universitaria. “El deporte nos enseña disciplina, solidaridad, a respetar las reglas y ser comprometidos”, destacó.
Asimismo, la rectora premió a los campeones de la Universiada BUAP 2023, las facultades de Administración, Cultura Física e Ingeniería, primero, segundo y tercer lugar, respectivamente; y las preparatorias Alfonso Calderón, 2 de Octubre de 1968 y Lázaro Cárdenas del Río, primero, segundo y tercer lugar.
En su intervención José Miguel López Serrano, titular de la Dirección de Deporte y Cultura Física, indicó que este año las escuelas incorporadas se suman a esta justa deportiva. “Bienvenidos a la edición 32 de la Universiada BUAP 2024. Ustedes son capaces de obtener los primeros lugares en las distintas competencias, ya que a través del deporte se alcanzan muchas metas y éste forma parte de su formación integral, por lo que agradezco el apoyo de la Rectora Lilia Cedillo”, expresó.
Esta justa universitaria, a realizarse del 4 al 30 de noviembre en el Complejo Deportivo Universitario y de Alto Rendimiento, en Ciudad Universitaria, tiene como propósito seleccionar a cerca de 620 atletas de educación superior, quienes representarán a la BUAP en la Universiada Nacional 2025, que tendrá lugar en Aguascalientes, entre los meses de mayo y junio próximos. Así también, alrededor de 200 deportistas del nivel medio superior, serán seleccionados para iniciar sus trayectorias deportivas con el fin mejorar sus habilidades competitivas.
Los alumnos del nivel superior participarán en 28 disciplinas: ajedrez, atletismo, básquetbol, básquetbol 3×3, badminton, béisbol, boxeo, escalada deportiva, esgrima, fútbol bardas, fútbol asociación, gimnasia aeróbica, handball, judo, karate do, kickboxing, levantamiento de pesas, rugby, tiro con arco, triatlón, voleibol de playa, voleibol de sala, tae kwon do, lucha universitaria, pádel, tochito bandera, tenis y tenis de mesa. Mientras que los de media superior, en 10: ajedrez, atletismo, básquetbol, básquetbol 3×3, béisbol, fútbol asociación, handball, softbol, voleibol de playa y voleibol de sala.
Más de 14 mil participantes protagonizaron el Desfile Cívico-Militar conmemorativo al 164 aniversario de la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862, encabezado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el gobernador Alejandro Armenta Mier, en una jornada que proyectó al país la vigencia de la historia, la fortaleza institucional y el orgullo de ser mexicanas y mexicanos.
Desde el Mausoleo al General Ignacio Zaragoza hasta el bulevar 5 de Mayo, en un recorrido de 3.7 kilómetros, se desarrolló una ceremonia que unió solemnidad y energía cívica. Tras la autorización de la Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas y el parte de novedades rendido por la autoridad militar, avanzaron 11 banderas de guerra, 22 guiones y contingentes integrados por 3 mil 414 elementos del Ejército (DEFENSA), Fuerza Aérea y Marina (SEMAR), así como 509 integrantes de la Guardia Nacional (GN).
Destacaron agrupamientos de la Escuela Militar de Ingeniería, el Colegio del Aire, la Fuerza Aérea Mexicana y unidades de la Secretaría de Marina, cuyos elementos marcharon con precisión, disciplina y alto sentido de honor.
El cielo poblano se transformó en un lienzo vivo con el paso de nueve aeronaves, dos helicópteros UH-60 y tres drones que pintaron estelas tricolores, mientras en tierra avanzaban 120 vehículos militares, unidades blindadas, agrupamientos de artillería, paracaidistas y fuerzas especiales.
También participaron 22 canes, cuatro águilas y tres embarcaciones, junto con personal del Plan DN-III-E que mostró equipo estratégico como cocinas móviles, tortilladoras y plantas potabilizadoras, lo que reflejó la capacidad de respuesta del Estado mexicano ante emergencias y desastres.
El componente educativo fortaleció el carácter formativo del desfile con la participación de 30 escuelas de nivel básico, medio superior y superior, que reunieron a más de 10 mil estudiantes y docentes. Destacaron contingentes como el Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec, el Centro Escolar Gregorio de Gante, el Centro Escolar Presidente Guadalupe Victoria de Chignahuapan, así como instituciones como el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP) Puebla, el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyTE) y el Instituto Washington, que han representado a la entidad a nivel nacional e internacional. Con uniformes impecables, tablas rítmicas y mensajes de soberanía, innovación y servicio, las y los estudiantes proyectaron el compromiso de la juventud con el desarrollo del país.
Asimismo, la presencia de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), que recordó el papel de la educación superior como motor de transformación, con una matrícula superior a 130 mil estudiantes y el impulso a proyectos estratégicos como Ciudad Universitaria 2. A la par, los carros alegóricos, 13 en total, abordaron temáticas como “Mujeres Mexicanas Notables”, “La Nueva Escuela Mexicana fomenta la paz” y “Puebla diseña el futuro en cada chip”, lo que integra creatividad, identidad y visión de futuro.
El Gobierno del Estado que encabeza Alejandro Armenta Mier destaca que Puebla es corazón de la historia nacional y motor de transformación, al tiempo que se muestra la coordinación con el Gobierno de México encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum para fortalecer la educación, la seguridad y el bienestar social. La participación de dependencias estatales como Protección Civil y los módulos de maquinaria, recordaron la importancia en atención de contingencias durante la temporada de lluvias, así como la presencia de sectores sociales, asociaciones de charros y escaramuzas que enriquecieron la representación cultural.
El Gobierno del Estado reafirma su compromiso de honrar la memoria histórica que da identidad a Puebla, fortalece la unidad nacional y promueve valores cívicos que inspiran a las nuevas generaciones, mediante acciones coordinadas con la Federación y los municipios, continuará el impulso del desarrollo, la seguridad y el bienestar de las y los poblanos, con una visión de futuro sustentada en la justicia social y el orgullo de nuestras raíces.
También acompañaron a la presidenta: integrantes del Gabinete Legal y Ampliado; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz; la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, Laura Itzel Castillo Juárez; la fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos; así como presidentas y presidentes municipales de Puebla, diputados federales y locales y dirigentes de organismos empresariales.
Eduardo Merlo Juárez y Ray Zubiri conducen este interesante programa especial sobre la Batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862.
Después de que el presidente Benito Juárez anunciara que no pagaría la deuda externa, en octubre de 1861, Francia, Inglaterra y España suscribieron la Convención de Londres, en la cual se comprometieron a enviar contingentes militares a México para reclamar sus derechos como acreedores por una deuda que ascendía a alrededor de 80 millones de pesos de la época, de los que aproximadamente 69 millones corresponderían a Inglaterra, 9 millones a España y 2 millones a Francia.
La batalla de Puebla fue una batalla que ocurrió el 5 de mayo de 1862 en las cercanías de la ciudad de Puebla, entre los ejércitos de la República Mexicana, bajo el mando de Ignacio Zaragoza, y del Segundo Imperio francés, dirigido por Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez, durante la segunda intervención francesa en México, cuyo resultado fue una victoria importante para los mexicanos, ya que con unas fuerzas consideradas como inferiores lograron vencer a un ejército muy experimentado.
Ante la posibilidad real de una invasión militar que buscara llegar hasta la Ciudad de México, ordenó el traslado de pertrechos y la fortificación de Puebla, así como crear una unidad, a la que se designó como Ejército de Oriente, que fue puesta bajo el mando del general José López Uraga. En vista del desempeño deficiente de este mando, fue destituido y en su lugar se designó a Zaragoza, quien dejó el Ministerio de Guerra y se dirigió a Puebla para organizar la oposición al avance francés con cerca de 10 000 hombres; cantidad mínima si se toma en cuenta el vasto territorio que debía cubrirse.
La batalla se inició en forma a las 11:15 de la mañana, anunciándose con un cañonazo desde el Fuerte de Guadalupe y acompañado por los repiques de las campanas de la ciudad.