El deporte es uno de los pilares de la vida universitaria para promover estilos de vida saludable. Con la creación del Laboratorio Escuela de Medicina y Ciencias Aplicadas al Deporte, a finales de 2022, por iniciativa de la Rectora María Lilia Cedillo Ramírez, esta aspiración adquirió otra dimensión: formar deportistas de alto rendimiento.
Al frente de este espacio, Sergio Jiménez Cancino, reconocido maratonista, campeón nacional en 1992 y mundial en 1995 en la prueba de 5 mil metros, destaca la tecnología de punta -aparatos importados de Alemania, Inglaterra y Estados Unidos- equipo con el que se evalúan las condiciones del atleta, con el único propósito de contribuir a un mayor rendimiento en sus disciplinas deportivas, además de crear el hábito en la prevención de lesiones.
A la par, expertos en materia deportiva con diferentes perfiles profesionales han contribuido con sus observaciones a la actualización de los equipos y técnicas de medición y evaluación. A dos años y medio de su creación, por los espacios del Laboratorio Escuela de Medicina y Ciencias Aplicadas al Deporte transitan más universitarios, desde quienes practican alguna disciplina de manera recreativa, hasta los atletas que representan a la universidad en torneos y campeonatos -locales, nacionales e internacionales.
Así, si a principios de 2023 recibía de 12 a 15 usuarios al mes, hoy sus servicios son demandados por más de 50 universitarios en ese lapso.
“¿Cómo mejorar el deporte? Se debe medir para evaluar. Es importante checar a los deportistas en sus diferentes etapas de entrenamiento: durante su preparación, en el periodo competitivo y en el proceso de recuperación. Esto le da herramientas para valorar si está en sus mejores condiciones para competir”, comenta Jiménez Cancino, quien cuenta con una especialidad por parte del Comité Olímpico Internacional en Entrenamiento y Ciencias Aplicadas al Deporte.
En las instalaciones de la Arena BUAP, el Laboratorio Escuela de Medicina y Ciencias Aplicadas al Deporte ocupa varios espacios: una amplia sala con aparatos destinados a diversas evaluaciones de la condición física del atleta: electrocardiograma y equipo de monitoreo cardiaco, una plataforma para el trabajo neuromuscular, un dinamómetro para medir la fuerza y una caminadora para la condición física, entre otros.
Así también, cubículos para la realización de exámenes de sangre y los servicios en Medicina, Nutrición, Odontología y Psicología, y una sala de mediciones antropométricas.
“Este laboratorio cada vez funciona de manera más dinámica; si bien al principio estaba enfocado a apoyar a los selectivos de la BUAP, se ha abierto a otros usuarios. Por eso invitamos a más atletas a que se hagan una evaluación periódica, en cada etapa del entrenamiento, para que conozcan su condición y rendimiento, además de aprender a no llegar sobreentrenados o fatigados a una competencia”.
Asistido por estudiantes y egresados de la Facultad de Cultura Física y de otras unidades académicas, el médico Jiménez Cancino refiere que uno de los grandes beneficios del laboratorio son las herramientas que brinda a los deportistas para que representen a la BUAP en condiciones competitivas.
“Nosotros les decimos cómo están en cada momento de su desarrollo; les damos los elementos para decirles estás bien o estás apto, o mejor hay que descansar…, ya que medimos resistencia, potencia, fuerza, condición física; es decir, les damos los elementos para que ellos decidan competir”, señala.
En el laboratorio se evalúan las capacidades físicas y el estado de salud general de los deportistas, para determinar su rendimiento en pruebas de esfuerzo, capacidad pulmonar, existencia de problemas cardíacos, tratamiento y prevención de enfermedades odontológicas.
Así también, en el área de Nutrición se les indica la cantidad de energía apropiada, así como los nutrientes para mantener y regular el metabolismo corporal; y en Psicología se les brinda apoyo y acompañamiento para hacer frente a presiones de entrenamiento y competencias.
El cáncer de próstata es una proliferación de células que comienza en la próstata. La próstata es una pequeña glándula que ayuda a producir la parte líquida del semen. Se encuentra justo debajo de la vejiga. La próstata es parte del sistema reproductor masculino.
El cáncer de próstata es uno de los tipos más comunes de cáncer. El cáncer de próstata se suele detectar temprano y a menudo prolifera lentamente. La mayoría de las personas con cáncer de próstata se curan. Dr. Ivo H. Pineda Somodevilla, especialista en urología
Sobre la emblemática Avenida Juárez, en el corazón de Puebla, se erige uno de los inmuebles más representativos de la arquitectura moderna de la ciudad. Se trata de un edificio de nueve niveles y aproximadamente 2,700 metros cuadrados de construcción, que cuenta con estacionamiento subterráneo para 15 vehículos, un amplio local comercial en planta baja y trece departamentos habitacionales.
Su relevancia arquitectónica radica en que fue diseñado en 1962 por el ingeniero Antonio Elizaga Ruiz Godoy y el arquitecto Mario Martín Pastor, autores también del reconocido Edificio Alles. La obra marcó un punto de inflexión en la arquitectura poblana al abandonar los elementos ornamentales tradicionales para adoptar los principios del movimiento moderno: funcionalidad, simplicidad y líneas limpias inspiradas en la escuela Bauhaus.
El diseño presenta un volumen geométrico de gran pureza formal, definido por una estructura prismática y una fachada de cristal organizada en forma de cuadrícula que evidencia cada uno de sus niveles. La propuesta se convirtió en un referente de la nueva arquitectura que comenzaba a transformar el paisaje urbano de Puebla durante la segunda mitad del siglo XX.
La estructura está construida con marcos rígidos de concreto armado y cimentación profunda mediante pilotes, características que le brindan una notable solidez y resistencia ante la actividad sísmica de la región. En su origen, la planta baja fue concebida como un espacio comercial ocupado por el Banco de Comercio de Puebla.
Los siete niveles superiores fueron diseñados bajo una planta arquitectónica repetitiva que alberga dos departamentos por piso, distribuidos alrededor de un elevador central y la escalera principal. Cada unidad cuenta con tres recámaras, cuarto de usos múltiples, dos baños completos, área de lavado, cocina y espacios de sala-comedor, todos caracterizados por una generosa iluminación natural.
Uno de los elementos más destacados del inmueble es el mural de aproximadamente 40 metros cuadrados ubicado en la fachada principal sobre la Avenida Juárez. La obra, titulada La industria, el comercio y la banca, fue realizada en 1962 con mosaico italiano por el pintor poblano Fernando Rodríguez Lago, considerado uno de los máximos exponentes del muralismo en el estado.
La composición muestra tres figuras humanas estilizadas que representan los pilares del desarrollo económico de México. Rodríguez Lago colaboró con Diego Rivera y fue fundador del Taller de Plástica Poblana. Entre sus obras más importantes destacan el mural realizado para el Sindicato de la Unión de Estibadores y Jornaleros en 1961 y La Fundación de Puebla, creada en el año 2000 para el Salón de Protocolos del Ayuntamiento de Puebla.
Décadas después, la historia del inmueble tomó un nuevo rumbo. En 2015, el doctor Luis Enrique Aguirre, entonces estudiante de la especialidad en Cirugía Bucodentomaxilar en Puebla, quedó cautivado por el Centro Histórico, su arquitectura y su vida urbana. Tras concluir sus estudios y continuar su formación en la Universidad Nacional Autónoma de México, mantuvo un vínculo constante con la ciudad y, en particular, con la Avenida Juárez.
Durante una de sus visitas observó que uno de los edificios más emblemáticos de la zona permanecía abandonado. La situación le resultó sorprendente, considerando el valor arquitectónico, cultural e histórico del inmueble. Tiempo después descubrió que la propiedad estaba en venta y decidió asumir el reto de rescatarla.
A pesar de las dificultades que implicaba intervenir un edificio de más de seis décadas de antigüedad y con varios años de desuso, Aguirre identificó en él un enorme potencial. Su arquitectura, distribución, relevancia histórica y protección patrimonial lo motivaron a emprender uno de los proyectos más ambiciosos de su vida: rehabilitar, restaurar y modernizar el inmueble sin alterar su esencia arquitectónica ni afectar el mural que constituye una parte fundamental de su identidad.
Actualmente, el proyecto avanza bajo un programa de trabajo de dos años y una importante inversión privada. Las labores incluyen la renovación integral de instalaciones hidráulicas, sanitarias y eléctricas, así como la sustitución de acabados, pisos, recubrimientos, plafones, cristales y sistemas de iluminación. También se contempla la modernización del elevador y la actualización de diversos elementos constructivos para cumplir con los estándares contemporáneos de confort y seguridad.
El objetivo es devolverle su esplendor original y ofrecer espacios habitacionales de alta calidad, conservando al mismo tiempo el valor arquitectónico, histórico y cultural que lo ha convertido en un referente de la Avenida Juárez. Una vez concluidos los trabajos, los departamentos estarán disponibles para renta y ofrecerán amplios espacios, acabados de lujo en madera, mármol y cristal, así como todas las comodidades de un edificio moderno integrado al patrimonio urbano de Puebla.
La restauración de este inmueble no solo representa una inversión inmobiliaria, sino también una apuesta por la preservación de la memoria arquitectónica de la ciudad y la revitalización de uno de sus corredores más emblemáticos.