Amazon está dando un salto tecnológico sin precedentes: pronto, robots bípedos podrían llamar a tu puerta para entregar paquetes. Según The Information, la compañía prueba en San Francisco un sistema combinado de furgonetas eléctricas Rivian y autómatas como los Digit de Agility Robotics, capaces de subir escaleras, esquivar obstáculos y colocar paquetes con precisión milimétrica. Estos robots, que se pliegan durante el transporte y se despliegan al llegar, representan el futuro de la logística: ágil, autónoma y adaptativa.
El proyecto no surge de la nada. Está vinculado al laboratorio AGI SF de Amazon, dedicado a desarrollar inteligencia artificial general (IAG) que supere las capacidades humanas. Los robots usan hardware de última generación y software basado en agentes de IA, diseñados para aprender de entornos impredecibles. Entre los prototipos probados destacan los Digit y modelos chinos de Unitree —cuyo costo ronda los $16,000—, que combinan movilidad dinámica con eficiencia energética.
Pero la innovación no se limita a las calles. En sus almacenes, Amazon ya despliega robots como Vulcan, un brazo robótico con sensores táctiles que localiza productos entre estanterías. Equipado con ventosas y articulaciones inteligentes, puede identificar objetos por su forma y extraerlos sin dañarlos. Según Aaron Parness, director de IA Robótica de Amazon, la meta no es reemplazar a los trabajadores, sino optimizar su labor: «Buscamos un 75% de automatización, donde humanos y robots colaboren».
La estrategia de Amazon refleja un equilibrio ambicioso: robots para tareas repetitivas (como recolectar artículos en alturas extremas) y humanos para decisiones complejas. «La suma de ambos es más poderosa que cada uno por separado», insiste Parness. Este enfoque híbrido ya muestra resultados: en pruebas, los robots redujeron un 30% el tiempo de preparación de pedidos.
Con estas iniciativas, Amazon no solo acelera sus entregas, sino que redefine la interacción entre humanos y máquinas. Los próximos años podrían ver una flota de robots repartidores trabajando en sincronía con repartidores humanos, mientras los almacenes se transforman en espacios donde la IA y el tacto humano se complementan. El futuro de la logística, parece, tiene dos piernas… y un cerebro digital.
Con información de: Wired.com