Un fenómeno inusual captó la atención de cientos de personas durante la representación del Viacrucis en Tejupilco, Estado de México, este Viernes Santo. Testigos reportaron la aparición de una cruz formada por nubes en el cielo, hecho que muchos interpretaron como una señal divina. El momento fue documentado en vivo a través de la página Reportes Carretera Tejupilco-Toluca, donde se observa cómo los asistentes interrumpieron su marcha para contemplar la imagen.
«¡Vean, mi gente! La cruz que se formó en el cielo de Tejupilco… Se enchina la piel», exclamó el conductor de la transmisión, visiblemente emocionado. Los comentarios de los presentes reflejaron asombro y devoción, con frases como «El Señor está con nosotros» y «Es increíble lo que estamos viendo». El suceso ocurrió a los 16 minutos de iniciado el recorrido, tradicional representación del camino de Jesús hacia la crucifixión.
Aunque el evento conmovió a los fieles, expertos explican que este tipo de fenómenos tienen una base científica. Las formaciones nubosas inusuales son resultado de factores meteorológicos como vientos, temperatura y humedad, que moldean las nubes en formas diversas. Además, el cerebro humano tiende a reconocer patrones familiares en estímulos ambiguos, un efecto conocido como pareidolia.
El contexto religioso del Viacrucis, sumado a la carga emocional del momento, influyó en la interpretación espiritual que los asistentes dieron al fenómeno. «En situaciones significativas, las personas suelen buscar conexiones con sus creencias», explicó un especialista. Este no es el primer caso donde figuras celestiales son asociadas con manifestaciones divinas durante eventos religiosos.
Independientemente de las explicaciones científicas, el acontecimiento dejó una huella profunda entre los participantes. Las imágenes de la cruz nubosa ya circulan en redes sociales, generando tanto devoción como debate. Mientras algunos lo celebran como un milagro, otros lo consideran una curiosidad atmosférica, demostrando cómo un mismo fenómeno puede ser percibido de maneras radicalmente distintas.
Los alumnos de la Preparatoria Benito Juárez García realizaron dos monumentales ofrendas.
Alumnos del turno matutino y vespertino de la preparatoria Lic. Benito Juárez García realizaron dos monumentales ofrendas para conmemorar el Día de Muertos en su unidad académica.
María Inés Antonio Villanueva, directora de este centro educativo, señaló que esta exposición nace de la inquietud por preservar la cultura y motivar en los estudiantes el orgullo por su identidad.
En el evento se exhibieron los trabajos de los estudiantes realizados en el taller “Pintura al óleo”, iniciativa de la Vicerrectoría de Extensión y Difusión de la Cultura (VEDC), que busca impulsar el talento de los preparatorianos, quienes se mostraron emocionados desde la primera sesión de este espacio.
Asimismo, participaron los integrantes de danza folclórica de esta unidad académica, quienes montaron la demostración con una serie de bailes tradicionales.
Con una explosión de color, imaginación y tradición mexicana, el Instituto Alabama presentó su ofrenda de Día de Muertos 2026 dedicada a Pedro Linares López, el maestro cartonero originario de la Ciudad de México y creador de los alebrijes.
Este año, la comunidad escolar decidió rendir homenaje al artesano que transformó un sueño en patrimonio cultural. La ofrenda, montada por alumnos, docentes y padres de familia, estuvo custodiada por alebrijes monumentales elaborados con técnica de cartonería — papel, cartón, engrudo y estructuras de alambre — pintados con los colores vibrantes que caracterizan a estas criaturas fantásticas.
Los alebrijes son seres imaginarios conformados por elementos fisonómicos de animales diferentes, una combinación de varios animales reales y fantásticos. Su historia comenzó en 1936, cuando Pedro Linares López, cartonero del barrio de La Merced, enfermó gravemente a los 30 años y cayó en un profundo sueño.
Según su propio relato, soñó con un bosque apacible con árboles, rocas y animales que de pronto se convirtieron en criaturas extrañas: vio un burro con alas, un gallo con cuernos de toro y un león con cabeza de perro. Todos gritaban al unísono una sola palabra: “¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!”
Al despertar — cuenta la leyenda, en medio de su propio velorio — decidió darle vida a esa visión con su habilidad como cartonero. Con el tiempo, su obra llegó a manos de Diego Rivera y Frida Kahlo, fue llevada a exposiciones en Estados Unidos y Europa, y en 1990 le valió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en la categoría de Artes y Tradiciones Populares.
En la tradición actual del Día de Muertos, los alebrijes se han convertido en guías espirituales que acompañan a las ánimas en su regreso, por su naturaleza híbrida entre lo terrenal y lo celestial.La ofrenda del Instituto Alabama integró ese simbolismo: cada grupo elaboró su alebrije como guardián, colocando en el altar elementos tradicionales — cempasúchil, pan de muerto, fotografías y papel picado — junto a carteles donde los alumnos explicaron qué animal combinaron y qué significa.
Con esta dedicatoria las directoras del Instituto Alabama Ángela Alonso Martínez del plantel 1 y Georgina M. López del plantel 2 refrendan su compromiso de mantener vivas las tradiciones mexicanas, enseñando a las nuevas generaciones que el arte popular es también una forma de honrar la memoria.
El Club Pericos de Puebla dio a conocer la playera que vestirá a los participantes de la Tercera Carrera Pericos de Puebla, así como la medalla que se entregará a quienes finalicen la carrera.
La playera trae la imagen de Pepe Perico y de Pia, teniendo de fondo varias edificaciones representativas de la Ciudad de Puebla
La carrera Pericos de Puebla está pactada para el 13 de diciembre, teniendo como salida y meta, la casa de los Pericos de Puebla, el Estadio Hermanos Serdán. La entrega de kits se llevará a cabo también en el Coloso de la Colonia Maravillas el sábado 12 de octubre.
Son en total tres categorías, 3 kilómetros, 5 kilómetros y 10 kilómetros. La Tercera Carrera Pericos de Puebla, tiene cupo para 2,500 participantes, y hasta el momento se han inscrito 1,500.
Majo Orea destacó que, en las categorías de 5 y 10 kilómetros habrá premios en efectivo a los tres primeros lugares, tanto en rama varonil como en femenil. En la categoría 10 kilómetros el tercer lugar se llevará $1,500.00, el segundo ganará $2,500.00 y el primer lugar obtendrá $4,500.00. Los premios en la categoría de 5 kilómetros serán de $1,000.00 para el tercer lugar, $1,500.00 para el segundo y $3,000.00 para el ganador. Los participantes en la categoría de 3 kilómetros participarán en una rifa en la podrán obtener productos oficiales del equipo.
Las inscripciones siguen abiertas, y se pueden llevar a cabo en www.chronostart.com.mx y en la Pericotienda ubicada en el Estadio Hermanos Serdán. El costo es de solo $380.00.