Donald Trump ha entrado en los libros de historia por un récord poco envidiable: con solo un 41% de aprobación ciudadana tras sus primeros cien días de gobierno, el mandatario registra el peor desempeño en este indicador desde que se tienen datos confiables, remontándose al menos a la era de Dwight Eisenhower en la década de 1950. Este hallazgo de la nueva encuesta CNN/SSRS (realizada del 17 al 24 de abril entre 1.678 adultos) revela un deterioro acelerado en su respaldo, que ha caído 7 puntos porcentuales desde finales de febrero.
El desplome es particularmente agudo entre grupos clave: las mujeres (36%, -7 puntos desde marzo) y los hispanos (28%, también -7) muestran un rechazo creciente. Entre los votantes independientes —cruciales en elecciones— su apoyo se ha derrumbado al 31%, igualando su mínimo histórico de enero 2021. La polarización partidista sigue siendo extrema: mientras el 86% de republicanos aprueban su gestión, el 93% de demócratas la rechazan, una brecha que refleja la profunda división del país.
El área donde más se resiente el declive es justamente la que Trump considera su fortaleza: la economía. Su aprobación en este rubro cayó al 39% (-5 puntos desde marzo), el nivel más bajo de su carrera. La confianza en su capacidad para manejar la inflación se desplomó 9 puntos (al 35%) tras la implementación de polémicos aranceles que generaron volatilidad en los mercados. «Prometió ayudar a la economía, pero solo veo decepción», declaró una empleada federal independiente que participó en el sondeo.
Solo el 46% de los estadounidenses confía en que Trump usará el poder presidencial con responsabilidad (-8 puntos desde diciembre), mientras que el 57% cree que su enfoque de gobierno pone al país en «riesgo innecesario». Sus órdenes ejecutivas enfrentan múltiples desafíos judiciales: «Actúa como Yosemite Sam, disparando decretos que luego los tribunales anulan», criticó un abogado conservador que votó por él.
Aunque mantiene respaldo en temas culturales (51% aprueba su postura sobre identidad de género), sus intervenciones en instituciones como el Centro Kennedy son rechazadas por el 64%. El 52% cree que su presidencia cambiará al país de forma permanente, aunque solo el 28% considera que sus acciones ya están resolviendo problemas nacionales.
Este histórico mínimo de aprobación —que supera en impopularidad incluso los difíciles inicios de presidentes como Gerald Ford (1974) o George W. Bush (2001)— plantea serios desafíos para un mandatario que llega a su segundo periodo con una base republicana leal pero un electorado general cada vez más escéptico. Con conflictos en economía, política exterior e inmigración, Trump enfrenta el resto de su mandato con el lastre de ser el presidente con el peor arranque en siete décadas.
Con información de: CNN en Español.com