La cloaca de posible corrupción y licitaciones amañadas para favorecer a contratistas del Ayuntamiento de Puebla tomó una nueva denuncia. Durante el gobierno de Eduardo Rivera Pérez, tres empresas habrían simulado competencia para hacerse de al menos un contrato para la adquisición de materiales tecnológicos, útiles, refacciones y accesorios de cómputo.
El contrato, identificado con el número de folio CMA-SECATI-CI-ERP-304/2022, fue adjudicado el 5 de julio de 2022 mediante un concurso por invitación al proveedor Crisgrein SA de CV, empresa que junto con Grupo Gudman e Innovanet, habrían participado en un proceso aparentemente manipulado a fin de quedarse con el contrato de 1.4 millones de pesos.
De acuerdo con la Auditoría Superior del Estado (ASE), el proceso de adjudicación presentó varias inconsistencias. Uno de los puntos más alarmantes es que las tres empresas involucradas —Crisgrein, Grupo Gudman, e Innovanet— presentaron las mismas fotografías de los productos ofertados, sin variación alguna, lo que sugiere una posible colusión o simulación de competencia entre los proveedores.
Además, se detectó que tanto Crisgrein como Grupo Gudman se constituyeron en abril de 2021, en el mismo año que Eduardo Rivera asumió el cargo como presidente municipal, aunado a que ambas se registraron ante el mismo corredor público, lo que refuerza las sospechas sobre una posible manipulación en el proceso de contratación.
De hecho, el notario 9 de Puebla con el que fueron registradas ambas compañías, Manuel Enrique Díaz y Pérez, ya tenía señalamientos por haber registrado a empresas fantasma en el pasado, especialmente durante los gobiernos estatales de Acción Nacional.