El temido F-22 Raptor al fin tiene reemplazante. Se trata del F-47, el primer caza de sexta generación al que Estados Unidos le da luz verde para su desarrollo oficial con miras a sumarlo a la flota de su Fuerza Aérea para finales de la actual década. La aeronave se anunció formalmente el pasado viernes a través de una declaración conjunta entre la USAF y la administración de Donald Trump.
La Fuerza Aérea estadounidense lleva varios años trabajando en lo que se conoce como «plataforma de dominio aéreo de próxima generación», o NGAD por sus siglas en inglés. Sin embargo, recién a finales de la última semana se decidió otorgar el contrato para el desarrollo de un avión militar que cumpla con los parámetros de dicho programa.
Lo verdaderamente curioso es que se ha elegido a Boeing como el fabricante del caza F-47, y no a Lockheed Martin. Tengamos en cuenta que este último ha sido responsable de la creación de los dos cazas de quinta generación que hoy operan al servicio de las fuerzas armadas estadounidenses: el F-22 Raptor y el F-35 Lightning II.
Dentro de la industria se especulaba con que Lockheed quedaría otra vez al frente del ambicioso proyecto para transformar al NGAD de experimento en realidad. Sin embargo, la firma con sede en Seattle obtuvo un voto de confianza crucial de las autoridades en un momento bastante complejo de su historia, con conocidos contratiempos en sus negocios vinculados con la aviación comercial civil y la exploración espacial.
Donald Trump se mostró confiado de las capacidades que presentará el F-47 cuando esté a las órdenes de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. «No hay nada en el mundo que se le acerque siquiera», remarcó el presidente norteamericano, y agregó: «Es algo que nadie ha visto antes en términos de los atributos de un caza de combate. No hay nada que se le parezca en velocidad, maniobrabilidad y capacidad de carga».
Con información de: Hipertextual.com