Antes de irse en medio del desprestigio y una masacre electoral, la gestión municipal panista, encabezada por Eduardo Rivera Pérez y su socio comercial Adán Domínguez Sánchez, no perdió la oportunidad de favorecer a la UPAEP, el semillero de la ultraderecha, con la privatización de la calle 21 Sur al convertirla en peatonal sin el consentimiento ni conocimiento de los vecinos. La decisión de privilegiar el alma mater de Eduardo Rivera provocó la ira de los colonos del Barrio de Santiago, quienes acusaron a la gestión panista de mentir y actuar con total falta de transparencia en las recientes obras de peatonalización de la zona, pues acusaron que el cierre definitivo de la calle no estaba incluido entre los trabajos.
El foco del conflicto fueron las calles 21 Sur entre 9 y 13 Poniente, donde los vecinos denunciaron que los trabajos ejecutados fueron de mala calidad y que los 50 millones de pesos invertidos solo beneficiaron a la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Pero el lunes negro de la administración municipal apenas comenzaba.
Simultáneamente, en el primer cuadro de la ciudad, los comerciantes establecidos protagonizaron una manifestación desde la calle 11 Sur, a la altura del Paseo Bravo, exigiendo la reapertura de calles cerradas por el Ayuntamiento que eran parte de una estrategia contra los vendedores ambulantes.
La situación, inicialmente pacífica, se volvió caótica cuando granaderos de la policía municipal irrumpieron en la protesta y arrestaron mediante el uso de la fuerza al comerciante Pavel Tobón, mientras protestaba con sus compañeros.