Noticias

China espía a su aliado: hackers del gobierno chino apuntan a Rusia para obtener secretos militares de la guerra en Ucrania

Published

on

Mientras Rusia y China se muestran al mundo como aliados estratégicos unidos frente a Occidente, detrás de ese discurso se libra una silenciosa batalla de inteligencia. Diversos grupos de hackers vinculados al gobierno chino han intensificado sus ataques cibernéticos contra organismos gubernamentales y empresas militares rusas desde que comenzó la invasión a Ucrania, en una clara búsqueda de información clave sobre tácticas de guerra y tecnología armamentística moderna.

Las actividades de espionaje digital comenzaron a aumentar desde mayo de 2022, y continúan a pesar de la aparente buena relación entre los presidentes Xi Jinping y Vladimir Putin. Entre los blancos de estos ataques están compañías del sector nuclear, aeroespacial, defensa y comunicaciones, donde los piratas informáticos han utilizado herramientas sofisticadas para infiltrarse, incluyendo malware exclusivo como “Deed RAT”, asociado a grupos patrocinados directamente por el Estado chino.

Analistas en ciberseguridad afirman que Pekín considera la guerra en Ucrania una oportunidad única para estudiar el comportamiento militar de Rusia y las reacciones de los sistemas de defensa occidentales, con el objetivo de fortalecer su propia estrategia, especialmente ante un posible conflicto con Taiwán. China, aunque avanzada tecnológicamente, carece de experiencia directa en combate moderno, lo que la lleva a espiar incluso a sus socios para llenar ese vacío.

Uno de los grupos más activos en esta campaña es Mustang Panda, que ha centrado sus esfuerzos en recolectar inteligencia política y militar de múltiples países, incluido Rusia. Aunque no se conocen con certeza sus operaciones internas, expertos creen que este colectivo actúa con respaldo del Ministerio de Seguridad del Estado chino. También se ha identificado a otros grupos como Slime19, apuntando al sector energético y de defensa ruso, lo que subraya la amplitud del interés de China en conocer a fondo las capacidades de su aliado.

Pese a acuerdos previos firmados en 2009 y 2015 que supuestamente prohibían los ciberataques entre ambas potencias, las intrusiones han seguido ocurriendo y se han intensificado desde que Rusia invadió Ucrania. Un documento filtrado del FSB, el servicio de inteligencia ruso, refleja la preocupación interna del Kremlin y se refiere abiertamente a China como un “enemigo”. Esta tensión soterrada revela que, en el tablero geopolítico actual, ni siquiera los aliados están dispuestos a confiar plenamente el uno en el otro.

Con información de: The New York Times en Español.com

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Trending

Salir de la versión móvil