El experto español Manuel Collado estuvo en Buenos Aires en el marco de la próxima reunión de la Red Iberoamericana de Senescencia Celular, y detalló a Infobae los últimos avances en la disciplina que puede cambiar la longevidad saludable.
Las células senescentes tienen un rol relevante en la defensa celular, pero su acumulación puede derivar en enfermedades asociadas al envejecimiento y el cáncer (Getty Images)
La longevidad es el gran logro de la medicina moderna. Gracias a los avances científicos -entre los que se destacan las vacunas y los antibióticos, una mejor alimentación y entornos urbanos más higiénicos y confortables- hoy nos parece ciencia ficción que a principios del siglo XX la expectativa de vida humana en América Latina rondara los 30 años.
Sin embargo, conquistada la longevidad, el desafío por delante es el envejecimiento saludable, ya que en poblaciones envejecidas aumenta de manera inexorablemente la prevalencia de enfermedades vinculadas a la edad, como el Alzheimer y el cáncer.
El estudio de la senescencia celular es parte del entramado científico que busca respuestas en las funciones básicas del organismo ante el deterioro provocado por el paso de los años. “Las células senescentes son aquellas que, en respuesta al estrés celular, dejaron de dividirse permanentemente, pero no han muerto. A medida que los organismos envejecen, aumenta el número de células senescentes en el cuerpo”, describe el profesor de Genética David Sinclair, miembro del Centro Paul F. Glenn para la Investigación de la Biología del Envejecimiento en la Universidad de Harvard.
Con información de: Infobae