“Portar la banda presidencial es verdadero honor y privilegio”, expresó la primera presidenta de México.
El proceso de confección consta de 10 días y se lleva a cabo en las Fábricas de Vestuario y Equipo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ubicadas en la alcaldía Iztapalapa en la Ciudad de México.
Esta actividad se realiza cada año. Por instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador, desde el 1° de diciembre de 2018 es una de las responsabilidades de Sedena.
El primer día toman medidas y cortan tres piezas de raso americano verde, blanco y rojo.
Posteriormente, los lienzos se integran con hilo poliéster y se planchan constantemente para no perder forma, tamaño y calidad.
Una vez unidos los tres lienzos, se procede a tomar medidas para colocar el escudo nacional. También marcan, refilan y realzan las bases del pecho, lomo y cola del águila; la responsable cose con bastidor para asegurar el proceso.
El escudo se borda a mano con tres tipos de hilos canutillo en colores oro y plata. Esta tarea toma 32 horas.
Tras el bordado del escudo nacional, verifican que conserve las medidas; posteriormente, colocan la parte trasera de la banda y bordan el nombre de la presidenta.
Luego de la confección, se utiliza un maniquí con las medidas exactas de la primera mandataria para verificar la caída de la tela.
Revisadas las medidas, se coloca el fleco canelón y se intercalan los hilos verde, blanco y rojo para coincidir con el color de los lienzos.
Por último, las encargadas de la confección colocan la banda en una caja de madera y cristal para su resguardo.
Las Fuerzas Armadas son responsables de transportarla a Palacio Nacional para hacer entrega oficial a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.