Los osos polares tienen un pelaje que tiene un núcleo poroso encapsulado en un caparazón denso, una estructura que mantiene a estos animales calientes y secos pero que es relativamente liviana. ¿Podría ser esta estructura súper cálida y delgada una inspiración para nuevos desarrollos textiles?
Los aerogeles se han considerado como un material ideal para el aislamiento térmico. Desafortunadamente, su aplicación en textiles está muy limitada por su fragilidad y mala procesabilidad. Pero esta es una barrera que un nuevo equipo de científicos de la Universidad de Zhejiang en China ha logrado vencer presentando su nuevo hallazgo.
Un suéter tejido con una fibra que imita la piel del oso polar ofrece tanta calidez como una chaqueta de plumas, a pesar de tener una quinta parte de su grosor, es el desarrollo que acaban de presentar en un artículo que se ha publicado en Science.
La fibra, hecha aerogel, mantiene sus propiedades de retención de calor incluso después de estirarla, lavarla y teñirla. Podría algún día usarse para prendas que deben ser livianas y duraderas, como ropa deportiva, uniformes militares y trajes espaciales, sin necesidad de recurrir a pieles o plumones de animales.
Los estudios han descubierto que los aerogeles se encuentran entre los mejores materiales de retención térmica que existen y se han utilizado como aislamiento en edificios. Pero las fibras fabricadas a partir de aerogeles suelen ser demasiado quebradizas y frágiles para tejerlas en textiles portátiles, y tienden a perder sus propiedades aislantes después del lavado y en ambientes húmedos.
Con información de: INFOBAE