La discriminación por embarazo consiste en brindarle un trato desfavorable a una mujer (empleada o solicitante de empleo) por la razón de dicho estado, parto o alguna afección relacionada con este.
Este tipo de discriminación puede traer consigo acciones como la reducción de salarios, promociones y capital social. Además, las mujeres que la sufren también pueden presentar complicaciones en su salud y en la de sus bebés.
Según el estudio Examinar los efectos de la percepción de discriminación por embarazo en la salud de la madre y el bebé, la discriminación por embarazo se relacionó con un aumento en el estrés de las futuras madres, el cual posteriormente se traducía en el aumento de riesgo de depresión postparto y otros efectos negativos para las empleadas embarazadas.
Sin embargo, el mayor descubrimiento del estudio fue que la discriminación en el embarazo también afectaba a los recién nacidos, pues registraban menores pesos al nacer y menores edades gestacionales. A largo plazo, los bebés crecían de manera normal, pero las madres continuaban sufriendo problemas de salud, síntomas depresivos y estrés parental.
Se estima que entre enero de 2011 y marzo de 2020, el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (Conapred) recibió un total de 723 quejas y reclamaciones calificadas como presuntos actos de discriminación relacionados con el despido por embarazo.
Para ayudar a las mujeres a llevar su embarazo en un entorno laboral justo y positivo la revista estadounidense Harvard Business Review, realizó una lista de consejos que los empleadores tomen en cuenta para balancear su carga de trabajo.
Más información en: https://www.forbes.com.mx/forbes-women-discriminacion-embarazo-5-consejos-combatirla-empresa/
Foto: Ricardo Castelan Cruz/Eyepix/Reuters.