El mundo que conocieron nuestros padres, abuelos, bisabuelos, etcétera, puede aparentar haber sido a nuestros ojos, como menos intenso y agitado de lo que vivimos nosotros. Sin embargo, a ellos les pudo haber tocado la Revolución Mexicana, la gripe española, Tlatelolco 1968, la crisis de Cuba con Estados Unidos que parecía que lanzaba al mundo al abismo de una tercera guerra mundial, etcétera. Y en realidad esto que percibimos es algo paradójico, porque si bien es cierto que cada era donde nos haya tocado vivir es convulsa de forma digamos natural, también es cierto que los riesgos y peligros del mundo de hoy son mayores comparativamente con las generaciones anteriores. Las crisis económicas ya son globales, la crisis medio ambiental también es global, la guerra de Ucrania con Rusia, nos devolvió a la pesadumbre cuando recién iniciaba 2022, y veíamos una luz al final del túnel con la pandemia por COVID 19. Y para rematar, las nuevas cepas de COVID nos señalan claramente que esto aún no termina. Todas estas convulsiones en esta generación ponen en peligro la supervivencia de la especie humana, y eso es algo diferente, en mi opinión, con las generaciones precedentes.
Ciertamente, podemos encerrarnos en la visión pesimista del mundo, o en la visión superficial donde no pasa nada, y ninguna de las dos nos va a servir. Debemos, creo yo, colocarnos en el aquí y el ahora, y delimitar que las amenazas que tenemos por delante, son eso, amenazas, no hechos irremediables. Que hay mucho por hacer para paliar, reducir o eliminar todo lo que tiene en vilo al planeta y con la esperanza de que tengamos un mundo mejor, más justo, con justicia, y en nuestro caso con educación. Soñemos con la esperanza de cambiar las cosas y 2023 es un bonito número para iniciar esto.
Invitación al webinar de Draf Consultores, con la participación de John Moravec, fundador de Education Futures.
Webinar Draf Consultores.
Este próximo 19 de enero, en Draf Consultores tendremos un Webinar sin costo, al que invitamos a John Moravec, de quien ya hablé en una columna anterior respecto a su concepto de Knowmad Society, esto es, la generación de los nómadas digitales del conocimiento. En esta ocasión, tendremos una conversación sobre «Tecnologías disruptivas. Cambios a través del mundo». Donde podremos conversar sobre ¿qué es la disrupción en la educación?, ¿qué se está haciendo con el uso de herramientas tecnológicas y de todo tipo para cambiar el perfil del ciudadano del futuro?, ¿esto es posible o es sólo un sueño académico?, ¿qué pasa en diferentes países a este respecto? ¿Qué hay con conceptos como?:
Sociedades knowmádicas (de Knowledge = conocimiento y nomad = nómada)
Y para ir entrando en el tema, retomo uno de los proyectos que en el pasado ha empujado Moravec y que fue el Manifiesto 15, que se entiende como un paradigma para entender las sociedades altamente tecnologizadas del mundo de hoy, y donde la educación, a pesar de las resistencias, busca caminos de cambio. Las conclusiones de este manifiesto son:
1. “El futuro ya está aquí. Simplemente no está distribuido por igual” (William Gibson en Gladstone, 1999).
2. Escuelas 1.0 no pueden enseñar a niños 3.0.
3. Los niños también son personas.
4. Conlleva una emoción extraordinaria saltar de un acantilado, cuando lo decides por ti mismo. Esta emoción no la tendrás nunca si alguien te empuja.
5. No valores lo que medimos; mide lo que valoramos.
6. Si la “tecnología” es la respuesta, ¿cuál era la pregunta?
7. Las habilidades digitales son invisibles. Así deberían ser las tecnologías en las escuelas.
8. No podemos dirigir el conocimiento.
9. La red es el aprendizaje (Siemens, 2007).
10. El futuro pertenece a los nerds, geeks, hacedores, soñadores y knowmads.
11. Rompe las reglas, pero primero procura entender claramentepor qué.
12. Debemosypodemosconstruir culturas de confianza en nuestras escuelas y comunidades.
Cada item y su descripción lo pueden encontrar en Manifiesto 15. Además, pueden aprovechar para, si están de acuerdo, firmar el manifiesto.
Para terminar.
Como caminando en el mismo sentido, me encontré con un texto que en Linkedin compartió Cristóbal Cobo. Es una investigación, donde ponen atención en aquellas escuelas con programas STEAM, que mantienen un formato de aprendizaje activo (esto es, donde los estudiantes desarrollan por sus propios medios sus modelos de investigación con la facilitación del profesor), donde se ha encontrado que los estudiantes, a pesar de mostrar mayor aprendizaje que en los modelos tradicionales, tienen la percepción de no estar aprendiendo suficiente. El estudio comparativo que realizan entre la percepción de aprendizaje de los estudiantes y el real aprendizaje bajo un estudio controlado con foco en la materia de Física. Más allá de los resultados, esto va provocando que los docentes regresen a modelos más tradicionales, esto es, regresen a su zona de confort. ¿Por qué sucederá esto? Allí van algunas ideas mías tomadas de mi propia experiencia (no de las conclusiones del texto), pero pensando en estudiantes mexicanos y no en los de la prueba presentada:
– No se puede pretender montar un sistema educativo novedoso que implica compromiso tanto de docentes como de estudiantes, si no se hace desde la base, esto es, desde Preescolar. Pretender tener un sistema que cambie de la noche a la mañana con estudiantes, digamos de bachillerato, formados de otra forma, es un obstáculo serio en el camino.
– Si hay una institución rígida y jerárquica, esa es la escuela, y si los docentes perciben (aunque no sea cierto), que el rendimiento de sus alumnos sea menor, regresarán al modelo anterior, con tal de mantener a la institución a gusto con sus resultados.
– Hay una resistencia a adoptar modelos nuevos, especialmente de los docentes, porque es más cómodo y sencillo ser profesor tradicional.
– El entorno cultural también cuenta. Tanto docentes como estudiantes vienen de entornos no acostumbrados a actividades académicas muy demandantes.
– Y como diría Humberto Eco (no tengo la cita a la mano), el conocimiento es una actividad intelectual donde utilizamos datos diversos que, convertidos en información ayudan a la producción de conocimiento nuevo. Por ejemplo, un agricultor que descubre e implementa una nueva variedad de cultivo, está produciendo conocimiento. Por el contrario, un docente que ha recitado por años los mismos textos de Heidegger, no está produciendo conocimiento. Está rociando información para que el estudiante se la aprenda.