En este estudio veíamos como hay una tendencia en escuelas que habían adoptado un modelo activo de trabajo bajo la estructura STEAM (Ciencias, Tecnología, Ingenierías, Arte y Matemáticas), por regresar al modelo tradicional, ya que había la percepción de parte de los estudiantes de que aprendían menos, a pesar de que la evidencia era contundente en el sentido de que en realidad sí aprendían más.
Esto me lleva a plantear lo siguiente:
1. Los cambios deben hacerse desde la educación inicial. No es fácil cambiar de idea a un estudiante en Prepa, cuando lleva 10 años haciendo las cosas de otra manera.
2. Se requiere el compromiso ineludible de los docentes por aprender continuamente y por vencer las resistencias al cambio. Las exigencias para el futuro ciudadano estarán más ligadas a lo que las nuevas corrientes educativas aportan. La educación tradicional ya no es útil en tanto que, por ejemplo, para muchas temáticas basadas en la memorización, contamos con Google. Por el contrario, una persona que sabe colaborar, que aprende a aprender, a indagar, etcétera, es lo que el mercado está demandando ya. Pero regresando al punto 1, no puedes generar cambios sin resistencias, si no se hace desde el inicio, con los más pequeños.
Simuladores virtuales y ABP. Caso Kimen.
Desde hace muchos años en que las TIC han estado presentes, se han desarrollado softwares, aplicaciones y espacios de simulación accediendo a direcciones web. Recuerdo que el Dr. Enrique Calderón (qepd), donó al Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE) los simuladores que durante muchos años desarrolló con su organización Galileo Tecnología Educativa. Había simuladores que, por ejemplo, consistían en una mesa de billar, donde definías la fuerza con que golpeabas la bola para que hiciera algo determinado. Pero también podías cambiar las condiciones en que esto sucedía. Por ejemplo, llenabas de agua la mesa de billar, o la llevabas al alto vacío. Y en estos contextos de simulación, los estudiantes les iba quedando muy claro lo que la teoría les dice y lo más importante, podían jugar y experimentar con las diferentes posibilidades que les iban apareciendo. Ya he mencionado en otra columna los simuladores de laboratorio de Física que desarrolla Krismar en su portal Novaschool. Los estudiantes pueden desarrollar experimentos del plan escolar, generando también ahorros a la escuela, que puede hacer experimentos sin incurrir en gastos, o apoyando también a aquellas escuelas que no tienen laboratorio físico.
Ahora bien, en esta ocasión voy a centrar mi atención en un simulador muy poderoso, que tiene su origen en Chile y que está llegando a México. Se trata de Kimen, que simula una ciudad (Ciudad Kimen), donde los participantes desarrollan, por medio de ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos), soluciones para la operación de la ciudad. Durante el proceso, van definiendo quienes son los actores relevantes de la comunidad y qué prioridad tienen para el proyecto. Si se toman malas decisiones, pueden algunos actores, por ejemplo, sentirse ignorados, y afectar al proyecto. O también algún actor que no es relevante darle demasiado peso, y así en cada fase del proyecto los participantes se enfrentan a decisiones comunes en la realidad, pero en un espacio en donde los errores representan aprendizajes (bueno, también en la realidad, aunque más costosos). Durante la simulación se le otorgan a los participantes del proyecto unos créditos llamados HH, que deben cuidar, porque les ayudan a sortear decisiones estratégicas. En síntesis, es una solución muy completa y muy eficiente para conformar equipos de trabajo exitosos y muy atractiva para ellos.
Esta solución puede operar con estudiantes de Bachillerato, Universitarios e incluso para empresas que, como ya mencionamos, se permiten «cometer errores» en un simulador y no en el campo, donde pueden perder proyectos por una mala gestión. Esto es, Kimen ayuda a entrenar la operación de un equipo de trabajo. Pienso en estudiantes de Bachilleratos Tecnológicos, que además del título de bachillerato, obtienen un título en algún tipo de oficio: Ofimática, Reparación de refrigeradores, etcétera., y donde Kimen puede ser una guía para que esos estudiantes desarrollen bajo la guía de modelos ABP, una colaboración eficiente que les permita trabajar en el simulador Kimen y traducir los resultados en proyectos que en la realidad tendrán mayores oportunidades de operar de forma exitosa.
Kimen está alineado a los estándares desarrollados por PMI (Project Management Institute). Eso le permite certificar a los estudiantes las horas de práctica en el simulador.
Este certificado permite cumplir con los requisitos que exige el Project Management Institute® (PMI®) para obtener las certificaciones PMP®, CAPM® y PM Ready®.
Cualquier información que requieran, favor de escribir a contacto@drafconsultores.com
Webinar
Para finalizar, les recuerdo que este 19 de enero, a las 17 horas, tenemos una cita en el webinar: «Tecnologías disruptivas. Cambios a través del mundo». Nos acompaña John Moravec, fundador de la organización «Education Futures».