Comienzo esta semana, compartiéndoles una imagen del eclipse parcial de Luna que tuvimos el pasado sábado 14 de octubre de 2023 en gran parte del país. La fotografía fue tomada desde la Ciudad de México. Siempre la naturaleza nos da muestras pequeñas de lo monumental y precisa que es. Recuerdo que la vez anterior que tuvimos un eclipse total, en 1991 en esta región del país, asistimos a un evento único. Pero lo más espectacular no era sólo lo que sucedía entre el Sol y la Luna, sino el espectáculo que nuestra maravillosa naturaleza nos daba al mismo tiempo. Habíamos decidido unos amigos y yo ir a ver el eclipse a la zona de Paso de Cortés, entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Sin embargo no llegamos hasta allá y tuvimos que parar en un lugar entre la carretera que va del entronque de la carretera México – Oaxtepec y llega a Amecameca. El punto que nos tocó, resultó ser una zona rural maravillosa. En el proceso en que la luna cubría al sol, me tocó ver cómo el ciclo día-noche, se reproducía en cuestión de minutos. Primero los animales se guardaban para lo que interpretaban como la noche, luego comenzaban a pasar como fantasmas en el suelo, y el color del paisaje tomaba un tono ocre o ámbar único (estos dos últimos, fenómenos naturales en los eclipses). Una vez que el eclipse estaba en su fase total la imagen es espectacular. Posteriormente, cuando comenzaba a descubrirse del sol, sentimos el «sereno» que es este proceso de la vegetación de liberar la humedad típico de las madrugadas antes del amanecer, y así hasta el final. Todo esto que les platico de 1991, sucedió parcialmente este sábado y se me ocurre que es una gran oportunidad para actividades educativas. ¿Qué tal una exposición de las fotos que hayan tomado los estudiantes? Puede hacerse en herramientas como Jam de Google, por ejemplo, o en Blogger o Google Sites. Las posibilidades que tuvimos en 1991 no son, ni por asomo la que las tecnologías nos dan para vivir esta experiencia de forma estimulante.
Y esto nos da pie al tema de hoy, ¿la tecnología es un lujo en la educación?
La respuesta obvia es que no es un lujo, sino una necesidad y una gran oportunidad. El problema es cómo usarla. Recuerdo en una escuela que estaban mis hijos, donde los padres insistían en que se les enseñaran herramientas productivas. Esto es, herramientas de ofimática (Word, Power Point, Excel, o sus equivalentes). Lógicamente la visión del adulto está modelada por su actividad profesional. Pero dependiendo de la edad, lo importante es que el estudiante haga uso de las TIC (Tecnologías de la información y la comunicación) de formas creativas y que desarrolle contenidos, para que, con base en modelos de aprendizaje por proyectos pueda disparar su aprendizaje de forma significativa y relacionada con sus intereses. O sea, las TIC se convierten entonces en estrategias transversales que pueden utilizarse en cualquier área curricular de la escuela. Aquí sólo algunos unos ejemplos de TIC en la educación:
1. Aprendizaje basado en proyectos con el uso de plataformas educativas (Google, Microsoft, Apple, Sistema Uno, Novaschool, y un larguísimo etcétera).
2. Trabajo en laboratorios creativos, ya sea en horario escolar, extraescolar o no formales. A estos laboratorios les llamamos genéricamente Makerspace.
3. Trabajo en clase con el uso de herramientas tecnológicas. Esto dependerá del modelo de uso que la escuela tenga definido y las plataformas que opere. Los equipos de cómputo pueden estar en un laboratorio de cómputo tradicional, ir en forma de carritos con computadoras al salón de clases o escuelas con 1 computadora por cada estudiante.
5. Trabajo en programación y robótica. Así como en simuladores.
Por otra parte, desde la perspectiva de la política pública del actual sexenio, particularmente en el Marco curricular de la Educación Media Superior (MCCEMS), señalan a manera de crítica a las pasadas políticas públicas, que el modelo neoliberal se diseñó para formar empleados listos para el mercado, a lo cuál se contrapone este modelo pedagógico humanista. Sin embargo, mi postura es un tanto diferente, y eso hace relevante el rol de las TIC en la educación. Yo pienso que el modelo neoliberal lo que hizo fue empobrecer la calidad y capacidad de la educación pública del país, condenando a generaciones enormes de niños a no conocer el ascenso en la escala social. Asimismo, y aunque no se quiera declarar, la escuela al final del camino (bachillerato técnico, en la perspectiva que este ofrece carreras de tipo técnico que bien pueden funcionar como terminales del trayecto de los estudiantes o universitario), la gran oferta que debe dar la educación y que dejó de hacerlo de forma eficiente por años, es la de la promesa de movilidad social. El cumplir la promesa del Estado mexicano y darle a generaciones de estudiantes la oportunidad de poder dar un paso adelante de sus padres. Por tanto, la crítica que hace el MCCEMS parece salida de alguna aula académica, donde la realidad es diferente.
Y las TIC son un elemento crucial hoy en día para que nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes puedan prepararse para competir en un mundo globalizado. Sin las TIC, los aislamos del mundo y con las TIC, tenemos innumerables herramientas, que, desde las perspectivas pedagógicas adecuadas, hacen de la educación, como ya lo he mencionado antes, un juego emocionante.
Para terminar, y regresando a la propuesta del padre de familia que quería ofimática para los niños, yo diría que esa no es la salida, porque hay muchas otras estrategias y herramientas qué desarrollar que sean útiles, pedagógicas y divertidas, pero que seguro llegará el momento que esos niños en su trayecto escolar descubrirán las herramientas que les sirvan para el mundo laboral, y también las que les sirvan para soñar e investigar. Esto es, para el mundo académico.