*¿Dónde sí y dónde no la tecnología en la educación?
Para abrir boca.
Las imágenes de arriba muestran un proyecto en que la misma comunidad de vecinos de este barrio en Sao Paulo, Brasil acordaron con los jóvenes que pudieran decorar los muros de las casas con grafitis. Todas las calles tienen vistas semejantes a las que ven arriba. Y el mensaje es muy poderoso, la comunidad abrazando el mundo que los jóvenes ven e integrándolo en su realidad.
Dos temas hoy.
La relación que mantenemos con la tecnología se puede convertir en una relación de amor-odio. Nos podemos quejar de la tecnología, pero no logramos acertar qué sí va de esta y qué no. O mejor dicho, ¿cuándo las TIC se vuelven imprescindibles, cuándo importantes, cuándo irrelevantes y cuándo no deben existir éstas?
De nueva cuenta, la pandemia planteó cambios vertiginosos, muestra de ello fue la irrupción de Zoom y la actualización a velocidad supersónica de Google Meet o Teams de Microsoft, que fueron imprescindibles durante el confinamiento, posteriormente todo mundo ha querido deshacerse de ella conforme hemos ido recuperando nuestra vida cotidiana, y hemos atestiguado de cómo poco a poco se les reconoce el valor para nuestras labores diarias, en un proceso de péndulo (estoy hablando del ámbito escolar, otros ámbitos, como el laboral, tienen diferentes dinámicas).
Ya se ha dicho hasta la saciedad, que las TIC son una herramienta en el proceso educativo, que lo que importa es la labor del docente a la hora de hacer magia para sus estudiantes. Pero ciertamente, lo que no se plantea es que sea puramente opcional el usarlas o no. Las TIC son herramientas que hoy en día se deben usar. Como insisto, las resistencias a su adopción lo único que logran es alargar la brecha entre nuestros estudiantes y los de otras latitudes.
Vamos a hablar en la columna de hoy, dos momentos de las TIC: 1. Donde resultan necesarias; 2. Donde son opcionales. Vamos a ver.
1. Las TIC como herramientas necesarias (o cuando las TIC nos salvan)
Este 19 de septiembre de 2022, sucedió algo que no le debe suceder a una sociedad tan surrealista y dada al realismo mágico (no por nada Gabriel García Márquez o Elena Garro hicieron de esto una género literario), tuvimos otra vez un terremoto una hora después del simulacro en conmemoración del terremoto de 1985 y 2017 (nada más faltaba que se nos apareciera Aureliano Buendía). Mismo día en tres años diferentes, y casi misma hora de los dos últimos eventos. Y ya tenemos teorías como por ejemplo, la de que entre todos atrajimos el terremoto. No entiendo entonces por qué no hemos atraído un campeonato mundial de Fútbol. El tema es que yo recuerdo del sismo de 2017, fue no saber cómo estaban mis hijos en sus escuelas. De una de ellas, recibí un mensaje por Whats app que estaban bien (maravilla del Whats app con relación a 1985), pero de la otra escuela no sabía, y esa incertidumbre en esos momentos resultaba terrible (afortunadamente estaban bien). El tema es que han pasado 5 años y la mayoría de escuelas siguen sin resolver esto. Lo único con que contamos son unas tablas de madera, para que el día que se ahogue el niño, entonces sí lo tapemos. Las escuelas de hoy requieren de herramientas de gestión escolar, que les permitan incluso tener una app, y enviar mensajes inmediatamente a su población (conocidas como notificaciones push), cuidando además temas de seguridad. Con eso en mano, se puede mantener comunicada de forma instantánea a toda una comunidad, y en el caso de un evento como puede ser un sismo, poder llegar de inmediato al dispositivo de los padres de familia. Este es un ejemplo, en el entorno de gestión escolar, que las escuelas deben tener en cuenta. Un ejemplo es Campus Móvil, quienes justo tienen todas esta herramientas y hasta una app gratuita para las escuelas (revisen el vínculo donde dice app arriba).
Cuando las TIC son una herramienta opcional o menos.
Algo que he planteado anteriormente, es el hecho de que adolescentes, que deberían estar socializando, de pronto se vieron confinados a su habitación y una computadora. 2 años después de ello, al volver a la actividad presencial, viene un fenómeno en péndulo de recuperar esos espacios. Los scouts es un buen ejemplo. Muchos grupos se han ido llenando de nuevo de niños, niñas y jóvenes que necesitan encauzar toda su energía en actividades al aire libre. Y en ello la tecnología se convierte en algo opcional. No es que no se use, se utiliza para lo necesario, como debe ser. Pero aquí lo que importa es la actividad social, el trabajo en equipos naturales, y la posibilidad de salir al aire libre, a acampar.
Cuando Baden Powell, fundador en el Reino Unido del movimiento scout (pueden revisar otra columna, donde hablo de los orígenes del movimiento scout), por allá de 1907 reconoció la necesidad de adolescentes de la sociedad industrializada de inicios del siglo XX, supo aprovechar esto, acercándolos a algunas actividades comunes a los militares de la época, pero que transformada en un modelo educativo (aprender haciendo, inspirada en el pedagogo estadounidense John Dewey) los ponía de nuevo en contacto con la naturaleza.
Algunos años después, una colaboradora de Baden Powell, de nombre Vera Barclay, percatándose que niños más pequeños querían participar de las actividades scouts, propone un modelo adaptado a las características de niños de entre 8 y 11 años de edad. Yo creo que a Baden Powell no le atraía mucho la idea, pero el empuje de Barclay finalmente permitió la creación de una sección llamada Manada de Lobatos, donde los niños (aquí sí puro varón en sus inicios, y hasta los años 80. Ya hablaremos de una corriente femenina en los scouts de México que fue una avalancha a inicios de esa década y que derivó en que actualmente haya niños y niñas).
La estructura de una manada de Lobatos, quedó desde un inicio así:
Modelo educativo: Aprender jugando (adaptado del aprender haciendo que ya venía operando)
Estructura: Modelo de Seisenas (6 niños y niñas formando un equipo, y el conjunto de seisenas, formando la manada).
Dirigentes (educadores): Voluntarios que son generalmente jóvenes adultos. Al jefe se le llama «Akela», como el jefe de la manada del Seeonee donde Mowgli vivió sus aventuras. Los demás dirigentes pueden tener nombres de personasjes, como Baloo, Kaa, Raksha, Bagheera, etcétera.
Para los niños: Los niños adoptan para sí mismos otros nombres de personajes, como Toomaí, Hermano Gris, Kotick, etcétera, Nombres tomados del Libro de las Tierras Vírgenes, de Kipling, pero también de otros cuentos infantiles, como Buck, el perro protagonista de «La llamada de la Selva» de Jack London, o Colmillo Blanco, de la novela «Colmillo Blanco», también de Jack London, o Fújur, Atreju o Ártax, de «La historia interminable», de Michael Ende.
Ambiente de la manada: Se le conoce como «ambiente de selva», donde basándose en el «Libro de las tierras vírgenes» de Rudyard Kipling, se les imbuye en un ambiente de fantasía de las historias de Mowgli, el niño que es acogido por una manada de lobos, y que junto con la pantera Bagheera, Baloo el Oso, Kaa la serpiente, etcétera, permiten desarrollar actividades donde se plasma el llamado método scout adaptado al caso de niños y niñas:
Algo bueno desarrolló Vera Barclay, una pedagoga no muy bien reconocida a la fecha, que ha permitido que existan estos espacios desde hace más de 100 años, espacios que no necesitan más que un buen contador de historias para los niños, que los pueda sumergir en toda una ambientación ad hoc a ellos. Una estructura como ésta, puede utilizar las tecnologías existentes, por ejemplo, en los años 50 del siglo pasado, podían haber lo que se llama Jamborees en el aire, que eran eventos por medio de radiofrecuencias de banda civil. Hoy en día se hace por medio de internet. Sin embargo, la actividad más relevante es el contacto con la naturaleza, un buen antídoto para los niños que están pegados al dispositivo todo el día. Y eso me lleva justo a insistir, que la tecnología no es el problema, sino sus usos. En el caso de los Lobatos, lo más importante es ese ambiente mágico de fantasía que les permite ese tránsito del pensamiento concreto al abstracto por medio de historias y actividades que permiten el desarrollo integral del niño y la niña. Ya hablaré en detalle de las siguientes secciones del movimiento scout, pero desde aquí un reconocimiento a Vera Barclay (por supuesto quiero hablar de gigantes de la pedagogía moderna en siguientes aportaciones, como María Montessori, Paulo Freire, etcétera).
Les envío un saludo afectuoso desde este lado del internet.