Estados Unidos ha lanzado una campaña publicitaria agresiva dirigida a migrantes irregulares, con un gasto superior a medio millón de dólares solo en anuncios de YouTube desde el 1 de abril. Los mensajes, encabezados por la secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem, advierten sobre deportaciones inmediatas y prohibiciones permanentes de ingreso al país, al tiempo que promueven el uso de la aplicación CBP One para gestionar procesos de «autodeportación».
La distribución del presupuesto revela una estrategia focalizada en estados con alta población migrante ya establecida, más que en zonas fronterizas. California recibió el 35% de los fondos (208,000 dólares), seguido por Texas y Florida con alrededor de 120,000 dólares cada uno. En contraste, Arizona, estado limítrofe con México, apenas obtuvo 20,300 dólares en inversión publicitaria. Esta disparidad sugiere un intento por generar impacto psicológico en comunidades migrantes consolidadas.
La escalada de la campaña llegó a la televisión abierta mexicana, donde los anuncios se transmitieron durante eventos deportivos y programas de alta audiencia. Esto desencadenó una fuerte reacción del gobierno mexicano. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó los mensajes como discriminatorios y anunció una iniciativa para reformar la Ley Federal de Telecomunicaciones, con el objetivo de prohibir la propaganda política de gobiernos extranjeros en medios mexicanos, incluyendo redes sociales.
Detrás de los mensajes públicos, el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense está implementando un sistema tecnológico que combina la aplicación CBP One con datos cruzados de diversas agencias gubernamentales. Organizaciones de derechos humanos advierten que esta herramienta, presentada como un mecanismo para agilizar procesos migratorios, en realidad facilita deportaciones aceleradas sin las debidas garantías procesales.
La tensión generada por esta campaña publicitaria se enmarca en un escenario político más amplio, donde las promesas de deportaciones masivas por parte de la administración Trump contrastan con los esfuerzos del gobierno mexicano por mantener un equilibrio entre la cooperación en materia migratoria y la defensa de su soberanía nacional. El conflicto podría extenderse al ámbito digital, donde plataformas como YouTube y Facebook tendrán que definir su postura ante este tipo de contenidos patrocinados por gobiernos extranjeros.
Con información de: Wired.com