Por: Zorayda Gallegos / http://www.elpais.com
Alejandro Romero Durán, hijo del depuesto líder sindical de Petróleos Mexicanos (Pemex) Carlos Romero Deschamps, adquirió acciones en una empresa constituida en Islas Vírgenes Británicas con la que buscaba comprar bienes inmobiliarios, automóviles de colección, yates, antigüedades y joyas. Desde su incorporación a la firma en 2009, Romero Durán registró como parte de sus activos 10 propiedades establecidas en México. Actualmente es investigado por las autoridades mexicanas junto a su padre y otros miembros de su familia por su presunta participación en un esquema de triangulación de recursos que incluye empresas fachada y transferencias internacionales. La sociedad opaca y la mayoría de los bienes que ahora son revelados como parte de la investigación global Papeles de Pandora escaparon del radar de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el órgano del gobierno mexicano que hizo un rastreo de las propiedades y cuentas bancarias de la familia del exlíder petrolero para denunciarlo ante la Fiscalía General de la República.
Alejandro es uno de los tres hijos de Romero Deschamps, un controvertido personaje de la vida política y sindical en el país ligado al Partido Revolucionario Institucional (PRI). Durante años, los medios mexicanos exhibieron la vida ostentosa de él y su familia: viajes, yates, relojes finos y autos de lujo. El tamaño de su fortuna siempre ha sido cuestionado por diversos grupos de trabajadores disidentes de Pemex que han considerado incongruente su estilo de vida con sus ingresos como dirigente sindical y legislador del PRI. En los documentos de 2009, donde figura que su hijo Alejandro tomó parte del control de una compañía establecida en Islas Vírgenes Británicas, este se presenta como “comerciante”. Además, declaró que sus fondos provenían de los bienes que heredó de su abuelo paterno 26 años atrás.
Esta versión resulta poco creíble para los trabajadores petroleros que conocieron los orígenes de la familia Romero en Tamaulipas. Octaviano Hernández Martínez, quien conoció al exdirigente petrolero de niño, cuenta que Romero Deschamps vivía con sus papás y hermanos en una colonia llamada El Golfo, a las orillas del río Pánuco, en Tampico, donde los residentes eran obreros, comerciantes y artesanos. “Él era de una familia pobre, no eran pudientes, no eran petroleros”, cuenta el hombre de 82 años. El papá de Romero Deschamps (quien supuestamente legó parte de su patrimonio a su nieto Alejandro) no parecía un hombre acaudalado, dice el jubilado petrolero. Por ello le resulta inverosímil que hubiese acumulado alguna riqueza. “El señor era trabajador de donde pudiera, hasta ahí… Vivían en una barriada, no había casas lujosas”, cuenta.
Los hijos de Romero Deschamps no han quedado al margen de las acusaciones que envuelven a su padre y han sido señalados por formar parte de la red de allegados que utiliza como testaferros para ocultar su fortuna, según las investigaciones de las autoridades. La más conocida ha sido Paulina, que solía publicar fotos de sus viajes por el mundo en sus redes. Alejandro, por el contrario, ha mantenido un papel más discreto. Ahora, en el marco de esta investigación global, se sabe que utilizó una estructura opaca para resguardar una decena de propiedades apostadas en Ciudad de México, el Estado de México, Guanajuato, Quintana Roo e Hidalgo. Aunque se buscó a Alejandro y a su padre para conocer su versión sobre lo expuesto en esta investigación, no hubo respuesta.
Mas información en: https://elpais.com/pandora-papers/2021-10-13/el-hijo-de-romero-deschamps-resguardo-parte-de-su-fortuna-en-paraisos-fiscales.html
Foto: SUSANA GONZALEZ (BLOOMBERG)