La reciente elección de jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial de la Federación registró un nivel sin precedentes de votos anulados, alcanzando el 10.80% del total emitido. Esta cifra no solo supera todos los registros desde 1994, sino que duplica el porcentaje más alto anterior, que fue del 5.40% en los comicios legislativos de 2009. Los datos preliminares del Instituto Nacional Electoral (INE), con el 78.23% de las actas escrutadas, confirman que es la primera vez que este indicador llega a dos dígitos.
En comparación con otros procesos electorales recientes, la diferencia es notable. Durante las elecciones federales de 2021, los votos nulos representaron solo el 3.41%, una cifra similar a la de 2015 (3.36%). Incluso en las presidenciales de 2018 y 2024, el porcentaje se mantuvo por debajo del 3%. Sin embargo, el caso más extremo fue la consulta popular de 2021, donde apenas se anuló el 0.73% de los sufragios.
Además de los votos nulos, otro dato llamativo fue el 11.82% de boletas dejadas en blanco, lo que refleja la dificultad que enfrentaron los ciudadanos al momento de elegir. Una de las razones fue la extensa lista de candidatos: en la Ciudad de México, por ejemplo, los votantes recibieron nueve boletas diferentes con un total de 326 nombres, de los cuales solo debían seleccionar a 47. Esta complejidad generó confusión y desinterés entre los electores.
Ante estos resultados, la consejera del INE, Dania Ravel, destacó la necesidad de revisar el modelo de elección. Señaló que la cantidad de candidatos y la complejidad de las boletas dificultaron el proceso, por lo que urgió a implementar mejoras para futuros comicios. «Se debe evaluar la continuidad de este sistema y garantizar que la ciudadanía pueda identificar con claridad a los candidatos», afirmó.
Por su parte, el consejero Martín Faz Mora advirtió que esta elección podría ser la de menor participación en la historia electoral de México, lo que reflejaría un creciente desinterés de los votantes. Los altos índices de votos nulos y boletas en blanco plantean un desafío para las autoridades, que deberán analizar las causas y buscar soluciones que fortalezcan la confianza en el sistema judicial y electoral.
Con información de: El Economista.com