Desde hace más de 18 años, Alejandro Silva Soto y su familia se dedican a restaurar imágenes del Niño Dios.
Cada año, de enero a febrero, estos restauradores se colocan en el mercado Amalucan para reparar aquellas figuras que por algún descuido se quiebran o se rompen y por su significado sentimental, algunas familias evitan tirarlos. En este punto, los llevan a manos de don Alejandro restauran estas imágenes para perpetuar la fe.
En entrevista para MILENIO Puebla, compartió que su suegra se dedica a ofertar ropones para el Niño Dios con motivo del Día de la Candelaria, y explicó que en ocasiones él iba por la ropa a la Ciudad de México, fue entonces que surgió la intención de aprender este oficio.
Añadió que con el paso del tiempo le tomó cariño a reparar estas figuras, incluso ha enseñado a su esposa e hijas quienes ahora le ayudan. De esta manera, la restauración se volvió una segunda fuente de ingresos para su familia.
“Mi suegra es la que se dedica a vender la ropa para vestirlos y yo iba por la ropa a la Ciudad de México. Decidí aprender para que las personas encontrarán todo aquí, así nosotros los vestimos, pero también si es necesario los reparamos”, comentó.
Foto: Melanie Torres
Con información de: https://www.milenio.com/politica/comunidad/restaurar-ninos-dios-tradicion-une-familias-puebla