La compañía Virgin Galactic no solo está llevando a turistas al espacio, sino que también envía restos fósiles de humanos antiguos en sus naves.
En su tercer vuelo comercial, la empresa lanzó a la clavícula del Australopithecus sediba de casi 2 millones de años de antigüedad y el hueso de un pulgar de Homo naledi, que data de hace unos 250 mil años.
Ambos fósiles fueron descubiertos en la Cuna de la Humanidad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cerca de Johannesburgo, en Sudáfrica.
Los restos fueron llevados al espacio por Timothy Nash, un empresario, conservacionista y miembro del Consejo Hubbard de la National Geographic Society, que compró su boleto a bordo de la nave Unity VSS desde 2006.
Con el fin de preservarlos correctamente, fueron transportados en un contenedor de fibra de carbono. El experimento, llevado a cabo en colaboración con la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica, tuvo como objetivo explorar las posibilidades de estudiar la evolución humana en el espacio.
Con informacion de: Aristeguinoticias