Noticias

Grupo hacker israelí destruye 90 millones en criptomonedas de bolsa iraní en escalada cibernética

Published

on

El grupo de hackers Predatory Sparrow, vinculado a Israel, ha intensificado su ofensiva contra infraestructuras críticas de Irán con un nuevo ataque que destruyó más de 90 millones de dólares en activos de la plataforma de criptomonedas Nobitex. Este movimiento marca un giro en la estrategia del colectivo, que ahora apunta al sistema financiero iraní tras ataques previos contra gasolineras, redes ferroviarias e incluso una acería donde provocaron un incendio industrial.

Los hackers justificaron su acción en redes sociales, acusando a Nobitex de facilitar el financiamiento del terrorismo y eludir sanciones internacionales. Según análisis de la firma Elliptic, los fondos fueron transferidos a direcciones blockchain diseñadas para hacerlos irrecuperables, con nombres que incluían consignas contra el Cuerpo de Guardias Revolucionarios de Irán. «Asociarse con instrumentos del régimen pone en riesgo tus activos», advirtió el grupo en un mensaje que acompañó el ataque.

Horas antes, la misma organización había atacado el banco estatal Sepah, afirmando haber borrado todos sus datos y filtrando documentos que supuestamente vinculan a la institución con el programa militar iraní. Testigos reportaron fallas en servicios bancarios en línea y cajeros automáticos, afectando a civiles. «Están causando daño colateral masivo», señaló Hamid Kashfi, experto en ciberseguridad iraní, quien documenta interrupciones en el acceso a fondos de usuarios comunes.

Predatory Sparrow opera desde hace años como uno de los actores más agresivos en la ciberguerra entre Israel e Irán. Sus tácticas incluyen ataques con consecuencias físicas demostrables, como el sabotaje en 2022 a una acería donde manipularon sistemas industriales para provocar el derrame de acero fundido, incidente captado en un video que los mismos hackers difundieron. Analistas como John Hultquist, de Google Threat Intelligence, destacan su capacidad única para ejecutar amenazas complejas.

Este último episodio ocurre en medio de crecientes tensiones bilaterales y expone la vulnerabilidad de las infraestructuras financieras ante ataques con motivación política. Mientras Nobitex y Sepah Bank no han respondido a solicitudes de comentarios, especialistas advierten que la campaña podría intensificarse. «No son hacktivistas comunes», subraya Hultquist. «Cuando este grupo actúa, las consecuencias son reales y medibles». La escalada plantea interrogantes sobre los límites de la guerra cibernética y sus efectos en poblaciones civiles atrapadas en conflictos geopolíticos.

Con información de: Wired.com

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Trending

Salir de la versión móvil