El rol que desempeñan las madres en la sociedad también implica su presencia en el ámbito laboral, por eso es indispensable favorecer la lactancia materna durante el trabajo. En atención a esta demanda, la BUAP, gracias a la gestión de la Rectora Lilia Cedillo Ramírez, ha puesto a disposición de las madres universitarias 13 lactarios en distintas sedes, incluyendo los Complejos Regionales.
Yolanda Reyes Villanueva, quien trabaja en el área administrativa en la Facultad de Filosofía y Letras, es un ejemplo de usuaria, ya que desde hace cuatro meses ocupa el lactario de esta unidad académica, donde lleva a su bebé. Allí puede hacer uso de instalaciones de forma segura, higiénica y con los implementos necesarios de acuerdo con las normas de seguridad en la materia, para alimentar y atender a su bebé.
“Es útil, en mi caso me parece muy oportuno el cambiador, sobre todo por seguridad. El lactario también cuenta con sillas; se pueden calentar y lavar los biberones o recipientes. Es muy cómodo, tenemos el refrigerador para guardar la recolección de leche, esas cosas no las vamos a conseguir en la calle y menos en las oficinas. Agradezco a la institución, porque con el ritmo que llevamos, el espacio que nos han dado es muy bueno”.
La operación de estos 13 lactarios está enmarcada en la gestión universitaria con trato humano, uno de los ejes del Plan de Desarrollo Institucional, que promueve, entre otras cosas, la política de igualdad y bienestar, el acceso a servicios, a espacios dignos, a la salud y la inclusión, ofreciendo así salas seguras y privadas que garantizan no sólo la alimentación materna, sino el derecho de las mujeres a desarrollarse profesionalmente sin afectar su maternidad.
En palabras de la Rectora Lilia Cedillo, son espacios ganados por las trabajadoras y las estudiantes para disponer de lugares tranquilos donde puedan alimentar a sus bebés, quienes requieren de la presencia de anticuerpos presentes en la leche materna, para su protección durante los primeros meses de vida, además del vínculo afectivo que se crea entre la madre y su hijo.
Los lactarios de la BUAP cuentan con sillones con abrazaderas, mesas, papel, toallas, separadores de ambiente, lavabo, refrigerador, horno de microondas, dispensador de agua limpia y cambiador de pañales, todo para facilitar a las usuarias las tareas maternas. Se ubican en el CCU, áreas de la Salud y Centro, Ciudad Universitaria, Complejo Regional Nororiental (Teziutlán) y Complejo Regional Sur (Tehuacán), así como en las preparatorias Benito Juárez García, 2 de Octubre de 1968 y la Casa del Jubilado.
Estos espacios están bajo la Coordinación para la Igualdad de Género Universitaria, así como la Dirección Institucional de Igualdad de Género y responden a un derecho consagrado en la Constitución Mexicana y en el artículo 170 de la Ley Federal del Trabajo, que establece que las empresas o instituciones deben designar un lugar apropiado y sanitario para las mujeres lactantes durante el horario laboral. Con estas acciones, la BUAP cumple con uno de los requisitos de la Norma Mexicana de Igualdad de Género y no Discriminación.
Ventajas de la lactancia materna
La leche materna es un alimento inmejorable para los niños y las niñas en sus primeros meses de vida, alimento que repercute directamente en su crecimiento y desarrollo; además previene infecciones gastrointestinales y respiratorias, obesidad, diabetes, entre otros padecimientos.
Estudios demuestran que la lactancia materna se asocia a la reducción de sobrepeso y obesidad, pues el infante toma lo que necesita y no más, al contrario de lo que sucede con la alimentación a través del biberón, en la que se corre el riesgo de evitar que el bebé reconozca y respete sus señales de hambre y saciedad.
Por otra parte, al igual que para el lactante, la alimentación del seno materno ofrece beneficios a la madre, sobre todo en lo relacionado con el mecanismo hormonal que regula la producción y respuesta a la succión del lactante. Además, existe la asociación entre lactancia materna y cáncer de mama, reflejándose una disminución de riesgo en este padecimiento en mujeres que alimentaron a su bebé con su leche.
El cáncer de próstata es una proliferación de células que comienza en la próstata. La próstata es una pequeña glándula que ayuda a producir la parte líquida del semen. Se encuentra justo debajo de la vejiga. La próstata es parte del sistema reproductor masculino.
El cáncer de próstata es uno de los tipos más comunes de cáncer. El cáncer de próstata se suele detectar temprano y a menudo prolifera lentamente. La mayoría de las personas con cáncer de próstata se curan. Dr. Ivo H. Pineda Somodevilla, especialista en urología
Sobre la emblemática Avenida Juárez, en el corazón de Puebla, se erige uno de los inmuebles más representativos de la arquitectura moderna de la ciudad. Se trata de un edificio de nueve niveles y aproximadamente 2,700 metros cuadrados de construcción, que cuenta con estacionamiento subterráneo para 15 vehículos, un amplio local comercial en planta baja y trece departamentos habitacionales.
Su relevancia arquitectónica radica en que fue diseñado en 1962 por el ingeniero Antonio Elizaga Ruiz Godoy y el arquitecto Mario Martín Pastor, autores también del reconocido Edificio Alles. La obra marcó un punto de inflexión en la arquitectura poblana al abandonar los elementos ornamentales tradicionales para adoptar los principios del movimiento moderno: funcionalidad, simplicidad y líneas limpias inspiradas en la escuela Bauhaus.
El diseño presenta un volumen geométrico de gran pureza formal, definido por una estructura prismática y una fachada de cristal organizada en forma de cuadrícula que evidencia cada uno de sus niveles. La propuesta se convirtió en un referente de la nueva arquitectura que comenzaba a transformar el paisaje urbano de Puebla durante la segunda mitad del siglo XX.
La estructura está construida con marcos rígidos de concreto armado y cimentación profunda mediante pilotes, características que le brindan una notable solidez y resistencia ante la actividad sísmica de la región. En su origen, la planta baja fue concebida como un espacio comercial ocupado por el Banco de Comercio de Puebla.
Los siete niveles superiores fueron diseñados bajo una planta arquitectónica repetitiva que alberga dos departamentos por piso, distribuidos alrededor de un elevador central y la escalera principal. Cada unidad cuenta con tres recámaras, cuarto de usos múltiples, dos baños completos, área de lavado, cocina y espacios de sala-comedor, todos caracterizados por una generosa iluminación natural.
Uno de los elementos más destacados del inmueble es el mural de aproximadamente 40 metros cuadrados ubicado en la fachada principal sobre la Avenida Juárez. La obra, titulada La industria, el comercio y la banca, fue realizada en 1962 con mosaico italiano por el pintor poblano Fernando Rodríguez Lago, considerado uno de los máximos exponentes del muralismo en el estado.
La composición muestra tres figuras humanas estilizadas que representan los pilares del desarrollo económico de México. Rodríguez Lago colaboró con Diego Rivera y fue fundador del Taller de Plástica Poblana. Entre sus obras más importantes destacan el mural realizado para el Sindicato de la Unión de Estibadores y Jornaleros en 1961 y La Fundación de Puebla, creada en el año 2000 para el Salón de Protocolos del Ayuntamiento de Puebla.
Décadas después, la historia del inmueble tomó un nuevo rumbo. En 2015, el doctor Luis Enrique Aguirre, entonces estudiante de la especialidad en Cirugía Bucodentomaxilar en Puebla, quedó cautivado por el Centro Histórico, su arquitectura y su vida urbana. Tras concluir sus estudios y continuar su formación en la Universidad Nacional Autónoma de México, mantuvo un vínculo constante con la ciudad y, en particular, con la Avenida Juárez.
Durante una de sus visitas observó que uno de los edificios más emblemáticos de la zona permanecía abandonado. La situación le resultó sorprendente, considerando el valor arquitectónico, cultural e histórico del inmueble. Tiempo después descubrió que la propiedad estaba en venta y decidió asumir el reto de rescatarla.
A pesar de las dificultades que implicaba intervenir un edificio de más de seis décadas de antigüedad y con varios años de desuso, Aguirre identificó en él un enorme potencial. Su arquitectura, distribución, relevancia histórica y protección patrimonial lo motivaron a emprender uno de los proyectos más ambiciosos de su vida: rehabilitar, restaurar y modernizar el inmueble sin alterar su esencia arquitectónica ni afectar el mural que constituye una parte fundamental de su identidad.
Actualmente, el proyecto avanza bajo un programa de trabajo de dos años y una importante inversión privada. Las labores incluyen la renovación integral de instalaciones hidráulicas, sanitarias y eléctricas, así como la sustitución de acabados, pisos, recubrimientos, plafones, cristales y sistemas de iluminación. También se contempla la modernización del elevador y la actualización de diversos elementos constructivos para cumplir con los estándares contemporáneos de confort y seguridad.
El objetivo es devolverle su esplendor original y ofrecer espacios habitacionales de alta calidad, conservando al mismo tiempo el valor arquitectónico, histórico y cultural que lo ha convertido en un referente de la Avenida Juárez. Una vez concluidos los trabajos, los departamentos estarán disponibles para renta y ofrecerán amplios espacios, acabados de lujo en madera, mármol y cristal, así como todas las comodidades de un edificio moderno integrado al patrimonio urbano de Puebla.
La restauración de este inmueble no solo representa una inversión inmobiliaria, sino también una apuesta por la preservación de la memoria arquitectónica de la ciudad y la revitalización de uno de sus corredores más emblemáticos.