En algo tiene razón Eduardo Rivera Pérez: En esta elección están en juego dos proyectos y el primer minuto de la campaña electoral rumbo a la gubernatura permitió conocer de qué van esas dos Pueblas que están en guerra.
Una es la que tienen cooptada los conservadores, la que prefirió la plácida comodidad del escritorio y el video grabado, el uso del telepromter y la parafernalia descuidada que dejó aparecer la bolsa debajo de los ojos del abanderado y que enviaría el mensaje cifrado del cansancio que ya lo apresa al inicio de la puja.
La otra es la comandada por un Alejandro Armenta Mier que, en 40 minutos, demostró que los 30 años que lleva de caminar por los 217 municipios de la entidad lo prepararon para este momento.
Fue por eso que su primera acción fue llevar su batalla al corazón de la ciudad de Puebla, en donde hasta hace unos meses despachaba su contrincante panista, con el único objetivo de confirmar que, desde el minuto 1, el ejército morenista había tomado por asalto la plaza.
La Catedral y un poco de suerte confirmaron que la apuesta era correcta. El mitin de arranque tuvo que ser suspendido unos segundos, justo cuando estaba al micrófono José Chedraui Budib, candidato a la presidencia municipal, para escuchar el sonido de campanas que se escuchan una vez cada año, en un día que es único para el pueblo de fe: el Domingo de Resurrección.
Con informacion de: HIPOCRITA LECTOR