La Inteligencia Artificial llegó a revolucionar la forma en que nos desarrollamos los humanos, tanto que se ha integrado en escuelas, empleos y directamente en el internet, donde la mayoría de las personas pueden hacer solicitudes para que les ayude a redactar desde mensajes breves hasta ensayos complejos.
Sin embargo, su apoyo tiene un precio muy alto, pues al redactar un correo de 100 palabras, consume una cantidad elevada de electricidad y agua, tanta que equivale a una botella promedio, según un análisis realizado por The Washington Post en colaboración con investigadores de la Universidad de California, Riverside (UCR).
De acuerdo con el informe, generar un correo electrónico de 100 palabras utilizando el modelo de lenguaje GPT-4, lanzado en marzo de 2023 por OpenAI, requiere aproximadamente 519 mililitros de agua. Si un usuario promedio realiza esta acción semanalmente durante un año, el consumo ascendería a 27 litros, equivalente a 1.43 garrafones de agua.
El consumo de agua está directamente relacionado con el funcionamiento de los centros de datos, donde se alojan los servidores que procesan las consultas de los chatbots. Estos servidores generan una gran cantidad de calor al realizar los cálculos necesarios para responder a las solicitudes de los usuarios.
Para evitar el sobrecalentamiento, muchos centros de datos utilizan sistemas de enfriamiento basados en agua, que transportan el calor hacia torres de enfriamiento, permitiendo que se disipe. Según Shaolei Ren, profesor asociado de la Universidad de California, Riverside, este proceso es similar al mecanismo de sudoración del cuerpo humano. Sin embargo, el consumo de agua varía según la ubicación del centro de datos. En regiones donde el agua es escasa o la electricidad es más económica, se opta por sistemas de enfriamiento eléctricos, que también tienen un impacto significativo en el consumo energético.
Con información de: Infobae.com