La inteligencia artificial (IA) ha avanzado a pasos agigantados, y hoy en día, los robots pueden realizar tareas que van desde conducir coches hasta escribir ensayos y programar. Ahora, un nuevo paso está por darse: los humanoides, robots diseñados para imitar el cuerpo humano y potenciados por IA, están a punto de llegar a nuestros hogares para ayudarnos en las tareas cotidianas. Entre las empresas que lideran esta revolución se encuentra 1X, una startup fundada por Børnich, que espera colocar su robot, Neo, en más de 100 hogares de Silicon Valley antes de que termine el año.
El auge de los humanoides es evidente. Desde 2015, los inversores han destinado más de 7,200 millones de dólares en más de 50 startups de robótica, y el interés ha aumentado considerablemente, alcanzando los 1,600 millones de dólares en inversiones solo en 2023. Además, grandes nombres como Elon Musk y Tesla han invertido fuertemente en el desarrollo de Optimus, un humanoide que comenzó a gestarse en 2021.
Empresarios como Børnich y Musk están convencidos de que, en el futuro, los humanoides asumirán muchas de las tareas físicas que hoy realizan los humanos, desde las tareas domésticas como limpiar o vaciar el lavavajillas, hasta trabajos en fábricas y almacenes. Aunque ya existen robots sencillos que asisten en tareas de almacén, como brazos robóticos o carritos autónomos, ahora las empresas apuestan por desarrollar máquinas que puedan imitar con mayor precisión los movimientos humanos, como caminar, inclinarse, levantar objetos y realizar tareas más complejas.
La lógica detrás de esta apuesta es que, dado que la mayoría de las casas, oficinas y almacenes están diseñados para personas, los humanoides podrían moverse con mayor facilidad y eficiencia en estos entornos que otros robots. Además, los avances tanto en hardware robótico como en IA han permitido que los robots aprendan rápidamente nuevas habilidades, lo que acelera su capacidad para realizar tareas complejas.
Sin embargo, los humanoides todavía están lejos de ser perfectos. A pesar de los videos impresionantes que circulan por internet mostrando robots realizando tareas complejas, muchos de ellos aún dependen de la intervención humana para completar tareas simples. Según Ken Goldberg, profesor de robótica en la Universidad de California, estos videos a menudo crean una falsa impresión de lo que los robots realmente pueden hacer. En una demostración reciente, Neo, el robot de 1X, caminaba por sí mismo, pero aún era controlado a distancia por un técnico que utilizaba un visor de realidad virtual y controles inalámbricos. Aunque el robot mostraba un notable progreso, aún no podía moverse de forma autónoma sin asistencia.
La historia de 1X comenzó cuando Børnich, inspirado por la ciencia ficción y un sueño adolescente de crear un humanoide, fundó Halodi Robotics en Noruega. En 2022, Børnich se conectó con Eric Jang, un investigador de IA en Google, quien quedó fascinado por la destreza del robot Eve de Halodi. Jang, quien trabajaba en un equipo de robótica que enseñaba a los robots nuevas habilidades a través de redes neuronales, vio un potencial en aplicar estas técnicas a los humanoides. Juntos, fundaron 1X, que ahora cuenta con 200 empleados y ha recaudado más de 125 millones de dólares de inversores como Tiger Global y OpenAI.
Tras meses de entrenamiento virtual, 1X logró que Neo aprendiera a caminar de manera realista. Utilizando simulaciones que replicaban las leyes de la física en un entorno digital, los ingenieros entrenaron a Neo para que pudiera mantenerse equilibrado y caminar por una habitación como lo haría una persona. Aunque aún tropezaba ocasionalmente, el robot era capaz de evitar obstáculos y adaptarse al entorno, mostrando avances significativos en su desarrollo.
Sin embargo, enseñar a los robots a realizar tareas domésticas como cargar el lavavajillas o doblar ropa sigue siendo un desafío mucho mayor. Estas tareas requieren habilidades motoras finas y comprensión de la física que no pueden ser simuladas completamente en un entorno virtual. Para ello, 1X planea recopilar datos en hogares reales para continuar el entrenamiento de sus robots.
El futuro de los humanoides es prometedor, pero aún queda camino por recorrer. Si bien los avances son impresionantes, todavía estamos lejos de ver robots autónomos y capaces de realizar tareas cotidianas sin asistencia humana. Sin embargo, con las inversiones crecientes y los avances tecnológicos, no cabe duda de que el futuro de los humanoides está cerca, y los hogares de todo el mundo podrían estar llenos de estos robots inteligentes en los próximos años.