*En en Día Mundial de la Salud, el llamado es a tomar conciencia de la importancia de combatir el cambio climático para garantizar el bienestar de la humanidad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que, cada año, se producen más de 13 millones de defunciones en el mundo, debido a causas ambientales evitables, sin ir más lejos, a la crisis climática, que es la mayor amenaza para la salud a la que se enfrenta la humanidad. La crisis climática es también una crisis de la salud.
El cambio climático es una amenaza para la salud humana y provoca enfermedades como cáncer, asma, enfermedades cardiovasculares y enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue.
El 7 de abril de cada año se celebra el Día Mundial de la Salud con motivo del aniversario de la fundación de la en 1948, y se selecciona un tema para destacar un área prioritaria de preocupación de salud pública en el mundo.
Este año, la instancia internacional, hace un llamado a cuidar el medio ambiente como medida fundamental, para garantizar el bienestar de las personas en el mundo “Nuestro Planeta, nuestra salud”.
Mediante esta campaña, la OMS instará a los gobiernos y a la ciudadanía a que cuenten las medidas que están adoptando para proteger el planeta y su salud y para dar prioridad a las sociedades del bienestar.
“La crisis climática es una crisis de salud: las mismas decisiones insostenibles que están matando a nuestro planeta están matando a la gente”, dijo el Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Agregó: “Necesitamos soluciones transformadoras para liberar al mundo de su adicción a los combustibles fósiles, para reimaginar economías y sociedades centradas en el bienestar y para salvaguardar la salud del planeta del que depende la salud humana”.
Al emitir su llamado a la acción, la OMS señala que el 99 por ciento de las personas respira aire insalubre debido principalmente a la quema de combustibles fósiles. Un mundo que se calienta está viendo cómo los mosquitos propagan enfermedades más lejos y más rápido que nunca. Los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de biodiversidad, la degradación de la tierra y la escasez de agua están desplazando a las personas y afectando su salud.
La contaminación y los plásticos se encuentran en el fondo de nuestros océanos más profundos, las montañas más altas, y se han abierto camino en nuestra cadena alimentaria y torrente sanguíneo. Los sistemas que producen alimentos y bebidas altamente procesados y poco saludables están impulsando una ola de obesidad, aumentando el cáncer y las enfermedades cardíacas y generando hasta un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Esta crisis sanitaria y social está comprometiendo la capacidad de las personas para tomar el control de su salud y de sus vidas.
Créditos de las imágenes y con información de la OMS.