La ola de calor que agobia a gran parte de Brasil desde hace varios días continúa con temperaturas sofocantes en ciudades como Río de Janeiro, donde la sensación térmica alcanzó un récord de 58,5 grados
El cambio climático sigue teniendo efectos cada vez peores sobre la salud y la mortalidad en todo el mundo, según un exhaustivo informe publicado el martes por un equipo internacional de 114 investigadores.
Una de las conclusiones más crudas es que las muertes relacionadas con el calor de personas mayores de 65 años han aumentado un 85% desde la década de 1990, según un modelo que incorpora tanto el cambio de temperaturas como el demográfico. Las personas de este grupo de edad, junto con los bebés, son especialmente vulnerables a riesgos para la salud como los golpes de calor. Con el aumento de las temperaturas, las personas mayores y los bebés están expuestos al doble de días de olas de calor al año que entre 1986 y 2005.
El informe, publicado en la revista médica The Lancet, también hace un seguimiento de la pérdida estimada de ingresos y la inseguridad alimentaria. A escala mundial, la exposición al calor extremo y las consiguientes pérdidas de productividad o incapacidad laboral pueden haber provocado pérdidas de ingresos de hasta 863.000 millones de dólares en 2022. Y, en 2021, se estima que 127 millones de personas más experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave vinculada a las olas de calor y las sequías, en comparación con 1981-2010.
“Hemos perdido años muy valiosos de acción climática y eso ha tenido un enorme coste sanitario”, dijo Marina Romanello, investigadora del University College de Londres y directora ejecutiva del informe, conocido como The Lancet Countdown. “La pérdida de vidas, el impacto que experimentan las personas, es irreversible”.
Con una explosión de color, imaginación y tradición mexicana, el Instituto Alabama presentó su ofrenda de Día de Muertos 2026 dedicada a Pedro Linares López, el maestro cartonero originario de la Ciudad de México y creador de los alebrijes.
Este año, la comunidad escolar decidió rendir homenaje al artesano que transformó un sueño en patrimonio cultural. La ofrenda, montada por alumnos, docentes y padres de familia, estuvo custodiada por alebrijes monumentales elaborados con técnica de cartonería — papel, cartón, engrudo y estructuras de alambre — pintados con los colores vibrantes que caracterizan a estas criaturas fantásticas.
Los alebrijes son seres imaginarios conformados por elementos fisonómicos de animales diferentes, una combinación de varios animales reales y fantásticos. Su historia comenzó en 1936, cuando Pedro Linares López, cartonero del barrio de La Merced, enfermó gravemente a los 30 años y cayó en un profundo sueño.
Según su propio relato, soñó con un bosque apacible con árboles, rocas y animales que de pronto se convirtieron en criaturas extrañas: vio un burro con alas, un gallo con cuernos de toro y un león con cabeza de perro. Todos gritaban al unísono una sola palabra: “¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!”
Al despertar — cuenta la leyenda, en medio de su propio velorio — decidió darle vida a esa visión con su habilidad como cartonero. Con el tiempo, su obra llegó a manos de Diego Rivera y Frida Kahlo, fue llevada a exposiciones en Estados Unidos y Europa, y en 1990 le valió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en la categoría de Artes y Tradiciones Populares.
En la tradición actual del Día de Muertos, los alebrijes se han convertido en guías espirituales que acompañan a las ánimas en su regreso, por su naturaleza híbrida entre lo terrenal y lo celestial.La ofrenda del Instituto Alabama integró ese simbolismo: cada grupo elaboró su alebrije como guardián, colocando en el altar elementos tradicionales — cempasúchil, pan de muerto, fotografías y papel picado — junto a carteles donde los alumnos explicaron qué animal combinaron y qué significa.
Con esta dedicatoria las directoras del Instituto Alabama Ángela Alonso Martínez del plantel 1 y Georgina M. López del plantel 2 refrendan su compromiso de mantener vivas las tradiciones mexicanas, enseñando a las nuevas generaciones que el arte popular es también una forma de honrar la memoria.
El Club Pericos de Puebla dio a conocer la playera que vestirá a los participantes de la Tercera Carrera Pericos de Puebla, así como la medalla que se entregará a quienes finalicen la carrera.
La playera trae la imagen de Pepe Perico y de Pia, teniendo de fondo varias edificaciones representativas de la Ciudad de Puebla
La carrera Pericos de Puebla está pactada para el 13 de diciembre, teniendo como salida y meta, la casa de los Pericos de Puebla, el Estadio Hermanos Serdán. La entrega de kits se llevará a cabo también en el Coloso de la Colonia Maravillas el sábado 12 de octubre.
Son en total tres categorías, 3 kilómetros, 5 kilómetros y 10 kilómetros. La Tercera Carrera Pericos de Puebla, tiene cupo para 2,500 participantes, y hasta el momento se han inscrito 1,500.
Majo Orea destacó que, en las categorías de 5 y 10 kilómetros habrá premios en efectivo a los tres primeros lugares, tanto en rama varonil como en femenil. En la categoría 10 kilómetros el tercer lugar se llevará $1,500.00, el segundo ganará $2,500.00 y el primer lugar obtendrá $4,500.00. Los premios en la categoría de 5 kilómetros serán de $1,000.00 para el tercer lugar, $1,500.00 para el segundo y $3,000.00 para el ganador. Los participantes en la categoría de 3 kilómetros participarán en una rifa en la podrán obtener productos oficiales del equipo.
Las inscripciones siguen abiertas, y se pueden llevar a cabo en www.chronostart.com.mx y en la Pericotienda ubicada en el Estadio Hermanos Serdán. El costo es de solo $380.00.
El cierre de la gira de Ricky Martin en Puebla, México «Ricky Martin Live», quedó marcado por la escasa asistencia de público al estadio de béisbol Hermanos Serdán.
Ante la poca respuesta de los fans, algunas gradas tuvieron que ser cubiertas con lonas negras para disimular los espacios vacíos, dejando una imagen que contrastó con la expectativa que suele generar el cantante puertorriqueño.
A la baja convocatoria como se observa en la imagen minutos antes de iniciar el concierto se sumó el retraso en el inicio del concierto, situación que generó molestias entre los asistentes.
Sin embargo, la mayor controversia surgió cuando personas que habían pagado boletos de 960 pesos fueron reubicadas en la zona Diamante, con la intención de concentrar al público y dar una mayor sensación de aforo.
La decisión provocó el descontento de quienes desembolsaron 5 mil 690 pesos por estar en esa zona, al considerar que no existía una diferencia real entre el costo de sus entradas y el de los boletos más económicos. Así, lo que debía ser una noche de celebración musical terminó envuelto en cuestionamientos sobre la organización, la experiencia de los asistentes y la respuesta del público poblano.