*Son las mujeres y las niñas, las principales víctimas de la violencia y los conflictos armados.
Cada 24 de mayo desde 1982, se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, una fecha que tiene como objetivo concientizar a las sociedades, acerca de la importancia del alto a la violencia, a la guerra, urgiendo a la construcción de la paz.
Alicia Barbero Domeño, investigadora de la Escuela de la Paz de la Universidad de Barcelona, dijo: «Las mujeres estamos cansadas de parir vida para la guerra, desactivemos todos los artefactos de la guerra, los de hierro, los de la palabra que la incitan, los del olvido».
Históricamente las mujeres siempre han peleado por sus espacios, por la vida y por el territorio y desde el siglo pasado, han señalado las graves consecuencias de la violencia y las guerras, organizándose en diferentes movimientos pacifistas y antimilitaristas, para visibilizar la problemática en sus regiones y en todo el mundo.
En 1915, en Inglaterra durante la Primera Guerra Mundial, las mujeres se organizaron en la búsqueda de la paz, su legado y movimiento sigue vigente hasta nuestros días, una de las agrupaciones que surgieron en ese contexto fue Women’s International League for Peace and Freedom (la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (WILPF) por sus siglas en inglés), que es el grupo de mujeres feministas pacifistas y antimilitaristas más antiguo del mundo, con 107 años de existencia.
Emily Greene Balch Premio Nobel de la Paz y una de las fundadoras de WIPLF. Imagen tomada de twitter.
La fecha que hoy se conmemora, porque en 1982 el Campamento pacifista de mujeres en Greenham Common, Inglaterra (Greenham Common Women’s Peace Camp) junto con otros grupos de mujeres pacifistas de Europa, protestaban contra el despliegue de armas nucleares en el condado de Berkshire en ese mismo país y resultado de esa manifestación, establecieron el 24 de mayo como el Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, con el firme objetivo de conmemorar las luchas que numerosas mujeres han realizado en la historia y para trabajar en favor de una Cultura de Paz, esto, fue retomado por grupos de mujeres, países e instancias internacionales, para reconocer también los liderazgos de las mujeres en la construcción de la paz en el mundo.
Otro de los grupos de mujeres que trabajan por la cultura de la paz es el movimiento Women Wage Peace, que surgió en el 2014 en Israel y cuya finalidad es lograr un acuerdo para poner fin al conflicto entre Israel y Palestina, que se vive principalmente en la Franja de Gaza y en el que participan mujeres de ambas regiones.
La canción «Oración de las Madres», es emblema de ese movimiento, de compositora Yael Deckelbaum, interpretada por ella misma y con Lubna Salame, Daniel Rubin, Miriam Tukan, Coro Rana, los hebreos de Dimona y cantantes de todos los sectores y religiones de la sociedad israelí: https://www.youtube.com/watch?v=YyFM-pWdqrY
En más de 119 años, 17 mujeres han ganado el Premio Nobel de la Paz y solo una es latinoamericana, considerado esto, como muy poco representativo de la lucha de las mujeres por la paz, el desarme y la justicia en el mundo.
Greta von Sutner (1905. Austria), Jane Addams (1931.Estados Unidos), Emily Greene Balch (1946. Estados Unidos), Betty Williams y Mairead Maguire (1976. Irlanda), Madre Teresa de Calcuta (1979. India), Alva Myrdal (1982. Suecia), Aung San Suu Kyi (1991. Birmania), Rigoberta Menchú (1992. Guatemala), Jody Williams (1997. Estados Unidos), Shirin Ebadi (2003. Irán), Wangari Maathai (2004. Kenia), Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakeil Karman (2011. Liberia y Yemen) y Malala Yousafzai (2014. Pakistán), son las mujeres que han sido reconocidas por su trabajo por la paz mundial y en sus países.
La activista de Guatemala Rigoberta Menchú.
En el caso de América Latina, si bien no se viven conflictos armados como tal, sí la situación de la violencia ha tenido consecuencias igual de graves y en nuestro continente también existen movimientos por la construcción de la paz en diferentes países, como en Colombia, que tiene una larga trayectoria en ese sentido, con mujeres que trabajan por el alto a la violencia, la cultura de la paz y la reconstrucción del tejido social, con una ideología también feminista, pacifista y antimilitarista, un ejemplo es la Liga Internacional de Mujeres por la Paz y la Libertad (LIMPAL Colombia).
En México, también hay mujeres que han luchado y luchan por la construcción de la paz, desde el feminismo, el pacifismo, el desarme, oponiéndose al antimilitarismo, si bien, es necesario documentar históricamente el movimiento pacifista mexicano, en específico de la participación de las mujeres en el mismo, sí podemos nombrar algunas mujeres que han estado inmersas en esta causa.
En los años 50, después de la Segunda Guerra Mundial y ya en la Guerra Fría, en México el movimiento pacifista fue encabezado por las y los intelectuales y en el cual participaron artistas de la plástica, la fotografía y la gráfica mexicana como: Frida Khalo, Elizabeth Catlett, Celia Calderón y Andrea Gómez, que realizaron obras emblemáticas para la serie «¡Queremos vivir!» del Taller de Gráfica Popular, con obras como: «Amenaza Yanqui», «Madres contra la guerra» y «Por la paz».
En esa época la preocupación, como ahora, era el uso de las armas nucleares y las artistas mexicanas, junto con otros pintores y escritores, hicieron un llamado para apoyar el «Llamamiento de Estocolmo», contra la bomba atómica y armas de destrucción masiva, que firmaron más de 500 millones de personas en todo el mundo.
Hoy, es un día importante para reconocer las luchas de las mujeres por la paz en mundo, así como sus caminos, liderazgos y diferentes propuestas, las razones son las mismas que desde 1915 y desde antes, la vida, el respeto a los derechos humanos, la justicia social, el desarme y el alto de la violencia hacia las mujeres.
La médico, psiquiatra, feminista, activista y pedagoga italiana Maria Montessori dijo: “Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz, la gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra. Cuando eduquemos para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese día estaremos educando para la paz».